Luis Domènech

El modernismo catalán fue inspirado por varias personalidades a lo largo de la historia, una de ellas fue el arquitecto Luis Domenèch. En este artículo te contaremos más sobre su carrera y su influencia en el modernismo arquitectónico.

Inicios

El influyente arquitecto fue el responsable de poder establecer las bases del movimiento modernista catalana. Con ello se pudo desempeñar un papel fundamental para aquellos arquitectos que se refugiaron en esta corriente artística a finales del siglo XIX y principios del XX. Lluís Domènech i Montaner, fue un arquitecto muy conocido por sus obras impresionantes como el Hospital de Sant Pau en Barcelona. Él dejó una huella bastante interesante en las generaciones futuras de arquitectos modernistas, entre ellos el famoso Antoni Gaudí, quien se convirtió en otro ícono bastante importante de este movimiento.

El legado de Luis Domènech i Montaner, quien perdiera la vida el 27 de diciembre del año 1923, se extiende más allá de la arquitectura. Este polifacético personaje se atrevió a estar en varios campos artísticos y académicos. En estos campos, fue reconocido, destacó como dibujante, encuadernador, editor e historiador. Además, no descuidó su interés en la política y tuvo un puesto en las Cortes de Madrid como diputado por la Liga Regionalista, un importante partido político de ese entonces.

A pesar haber participado en múltiples disciplinas, la arquitectura sigue siendo el aspecto más destacado de la carrera de Domènech i Montaner. Tanto que alrededor de esta, giró su vida pública y social. Además podemos mencionar también su labor como profesor en la Escuela de Arquitectura de Barcelona, donde también estuvo un tiempo como director, aproximadamente dos décadas. En este lapso de tiempo, dejó su marca en la arquitectura con un enfoque innovador en la construcción y un catálogo ornamental único que le permitió colaborar con los artistas y artesanos más destacados de su época.

Vida profesional

Lluís Domènech i Montaner nació un 30 de diciembre del año 1849 en la ciudad de Barcelona, dentro de una familia bien posicionada, siendo el cuarto de siete hermanos. Tras al fin terminar sus estudios en la Escuela de Arquitectura de Madrid, el joven arquitecto decidió hacer un viaje por Europa, donde tuvo su primer contacto con las nuevas tendencias arquitectónicas las cuales serían de mucha importancia en su carrera profesional. Sin embargo, el fallecimiento de su padre años más tarde en 1873, lo obligó a regresar a Barcelona, quedando como responsable de la editorial familiar. A partir de ese punto, Luis Domènech i Montaner tuvo que hacer un equilibrio bastante interesante entre su trabajo en la editorial con los que fueron sus primeros encargos profesionales en el campo de la arquitectura.

Dos años más tarde en 1875, contrajo matrimonio con Maria Roura, con quien tuvo ocho hijos. Ese fue precisamente el mismo periodo cuando se incorporó como profesor en la Escuela de Arquitectura. Dentro de esta etapa, Luis Domènech dejó una huella difícil de borrar al formar a los que serían los futuros arquitectos más importantes del mundo de la arquitectura, entre ellos podemos mencionar a Josep Puig i Cadafalch, Antoni Gaudí y Josep Maria Jujol.

En los momentos más importantes de su carrera profesional, Domènech i Montaner estableció una despacho de arquitectura con el también arquitecto catalán Josep Vilaseca i Casanovas, quien fuera su compañero de estudios en la Escuela de Arquitectura de Madrid. Sin embargo, con el paso de los años, decidió por separarse de Josep Vilaseca y en lugar de ello, decidió unirse a un selecto grupo de arquitectos, artistas y artesanos bastante conocidos con quienes emprendió proyectos interesantes.

Colaboraciones

El periodo que le dedicó Luis Domènech i Montaner a la arquitectura fue extremadamente exitosa y se extendería por un lapso de cincuenta años. Durante estos años, dejó su huella en obras de gran importancia. Entre estas podemos mencionar al actual Museo de Zoología de Barcelona, que hoy funciona como un restaurante llamado el Castillo de los Tres Dragones con motivo de la Exposición Universal de 1888 en la Ciudad Condal.

Sin embargo, este arquitecto multifacético participó en numerosos proyectos de bastante importancia. Por ejemplo, en el año de 1908, realizó una renovación importante del Palau de la Música Catalana. Este fue un edificio que incorporó, al igual que otros de sus trabajos posteriores, un conjunto de mosaicos, cerámicas y vidrios policromados. Entre otras de sus creaciones podemos también mencionar el Hospital de Sant Pau, el cual es un edificio que se encuentra situado en las zonas cercanas de la Sagrada Familia, el cual es otro ícono de la ciudad que destaca por su impresionante creatividad. Asimismo, otra de sus obras destacadas es la Casa Lleó Morera en el céntrico Paseo de Gracia de la ciudad de Barcelona, y la Casa Navàs en la ciudad de Reus.

Sin embargo, como mencionamos en párrafos anteriores, Luis Domènech i Montaner no solo se distinguió en el ámbito de la arquitectura, sino que también se destacó como diseñador de tipografías y encuadernaciones de libros, así también como ilustrador. Este arquitecto pudo hacer colaboraciones con las principales imprentas y editoriales de su época, además de contribuir a importantes publicaciones catalanas como lo fueron La Renaixença y La Veu de Catalunya. Además, Luis Domènech publicó numerosos libros y artículos, también fue el fundador de la revista El Poble Català.

Entre 1886 y 1897, la empresa editorial de Domènech i Montaner, Montaner i Simón, bajo la dirección del propio arquitecto, publicó la obra Historia general del arte. La primera parte de esta obra fue escrita e ilustrada por Domènech y luego continuada por Josep Puig i Cadafalch.

Intervenciones en la política

La curiosidad de Luis Domènech por la política apareció de forma temprana en su carrera. Con esto desempeñó un papel importante en promover el catalanismo político ya que fue uno de los fundadores de la Liga Regionalista. Este se convirtió en la principal fuerza política en Cataluña en aquella época. El arquitecto también participó en la Jove Catalunya y en el Centre Català. De igual forma, estuvo a cargo de la presidencia de la Liga de Catalunya en 1888 y fundó la Unión Catalanista en el año de 1891, de la cual se convirtió en presidente un año más tarde. Después, se unió al Centre Nacional Catalán en 1899.

Además los roles que tuvo dentro de la política, Domènech i Montaner desempeñó un papel importante en la organización de la asamblea que fue la encargada de poder aprobar las Bases de Manresa. Este fue un documento que estableció las bases para un futuro autogobierno de Cataluña. Domènech estuvo en la sesión inaugural de esta asamblea en 1892. Sin embargo, en 1901, decepcionado con la política y con algunos de sus compañeros dentro del campo de la arquitectura, tuvo que decidirse por abandonar la política y centrarse más en investigaciones pero esta vez serían dentro de los campos de la arqueología e historia.

En los últimos años de su vida, Domènech i Montaner se enfrentó a la grave enfermedad de cáncer de estómago. Dado su débil estado de salud y su enfado con la política, dejó una parte significativa de su trabajo profesional en uno de sus hijos y también a uno de sus yernos. Esto le permitió poder dedicarse por completo a sus estudios e investigaciones históricas, en particular, a la heráldica, un campo que suscitó su gran interés en ese tiempo.

Deseos

Después de su muerte en el año 1923, a pesar de su deseo de ser sepultado en el panteón familiar en Canet de Mar, las circunstancias políticas, incluyendo la dictadura por la que estaban pasando de Primo de Rivera, les fue impedido un entierro y un servicio fúnebre públicos. Las autoridades de ese entonces temían que el evento pudiera transformarse en una manifestación política. De este modo, el importante arquitecto modernista fue sepultado en el cementerio de Sant Gervasi en la ciudad de Barcelona, donde descansan sus restos desde entonces.

El legado de Luis Domènech i Montaner perdura en la arquitectura catalana y en la historia de la arquitectura modernista. Sus edificios siguen siendo admirados por su belleza y originalidad. Incluso varios de ellos han sido declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Características principales

En la obra de Luis Domènech i Montaner, podemos observar que hubo una marcada una transición de la arquitectura ecléctica al modernismo. Sus construcciones arquitectónicas pueden ser divididas en dos periodos significativos, ambos de estos periodos tuvieron que estar centrados en el año 1900. El primer periodo comprende sus obras tempranas y otras experiencias las cuales le servirían de base para su segunda etapa, la cual es generalmente considerada como su periodo de plena madurez profesional.

Los edificios diseñados por el arquitecto Luis Domènech i Montaner se destacan por su enfoque en combinar el racionalismo constructivo con una ornamentación que se vio muy influenciada por la arquitectura hispano-árabe. Además, incorpora las características líneas curvas las cuales se volvieron típicas del modernismo. A diferencia de algunos de sus contemporáneos modernistas, con el tiempo, Luis Domènech se inclinó más a crear edificios de aspecto liviano. Gracias a esto se pudo reducir el uso de materiales en las estructuras pero también se mantuvo la ornamentación como un elemento de importancia central para el diseño de las obras. Para poder lograr esto, tuvo que colaborar con diversos expertos en distintas disciplinas, como otros arquitectos, escultores y artesanos.

Inspiración

Como ya mencionamos, Luis Domènech es uno de los arquitectos más destacados del Modernismo Catalán, un movimiento arquitectónico y artístico que floreció en Cataluña, España, a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Su trabajo se caracteriza por ese característico rechazo al historicismo y su enfoque en la originalidad y a la expresión artística.

A pesar de su estilo modernista, Luis Domènech a menudo se guiaba de materiales tradicionales, como la piedra y la cerámica, en sus edificios. Esto aportaba un fuerte sentido de identidad regional a sus obras. Del mismo modo, la arquitectura de Domènech i Montaner incorporó elementos naturales, como la madera y la vegetación, con el fin de fusionar sus edificios con el entorno. Sus diseños a menudo incluían jardines y patios interiores para crear un ambiente natural en sus edificios.

Aunque era un arquitecto catalán, Domènech i Montaner estaba influenciado por las tendencias del modernismo europeo de su tiempo. Su trabajo muestra una combinación de estilos, desde elementos góticos hasta influencias de la arquitectura árabe. Otro de los rasgos más distintivos de la arquitectura de Domènech i Montaner es su compleja ornamentación. Sus edificios están decorados con mosaicos, cerámica vidriada y esculturas. La ornamentación no se limitaba a la fachada, sino que se extendía al interior de los edificios lo que los hacía aún más interesantes.

A pesar de la imponente ornamentación, Domènech i Montaner también se centraba en la funcionalidad de sus edificios. Sus diseños buscaban combinar la belleza arquitectónica con la practicidad y la comodidad para los ocupantes. La arquitectura de Domènech i Montaner se caracterizó por un uso innovador de la luz natural. Diseñaba sus edificios con grandes ventanales y tragaluces para permitir una óptima entrada de luz, lo que creaba ambientes luminosos y agradables en cada uno de sus interiores.

Algunas de sus obras más importantes

Editorial Montaner y Simón

El edificio de la Editorial Montaner y Simón, fue construido entre los años 1881 y 1885. Esta construcción es un claro ejemplo temprano del trabajo de Luis Domènech i Montaner. Esta estructura fue construida y diseñada a base de ladrillo rojo. A la vista muestra influencias de la arquitectura islámica y presenta efectos decorativos bastante representativos. En la actualidad, este edificio alberga la sede de la Fundación Tàpies.

Restaurante El Castillo de los 3 Dragones

Este edificio, hoy en día es el Museo de Zoología, se construyó originalmente como un restaurante para la Exposición Universal del año 1888. Doménech i Montaner para llevar a cabo esta obra arquitectónica, se dio a la tarea de diseñar una estructura ecléctica con inspiración medieval, que incluyó varios elementos peculiares como almenas, torres angulares y un friso de escudos de cerámica. Los materiales que se utilizaron en esta construcción fueron algunos como el ladrillo y el hierro, los cuales se dejaron expuestos sin ningún tipo de revestimiento.

Casa Rull

La Casa Rull fue construida en el año 1900, esta construcción se encuentra ubicada en Reus. Esta construcción es otro ejemplo de la arquitectura de Doménech i Montaner. Sus fachadas combinan materiales como la piedra y el ladrillo, las cuales también fueron rematadas con almenas. El primer piso presenta un balcón con detalles florales, mientras que las puertas y ventanas muestran influencias góticas.

A partir del año 1900, se nota un cambio notable en el enfoque arquitectónico del arquitecto, donde se hizo más común ver más la integración de todas las artes en sus edificios residenciales. Esto llevó a que sus obras arquitectónicas tuvieran una mayor interacción entre lo arquitectónico, lo escultórico y lo pictórico, lo que hizo que sus edificios fueran conocidos como verdaderas obras de arte.

Casa Lleó

La Casa Lleó Morera fue construida en el año 1902 y fue situada en el Paseo de Gracia de Barcelona. Este es un ejemplo impresionante del estilo floral de Domènech i Montaner y su enfoque detallado en la decoración. La Casa Lleó Morera se considera una obra de arte total. En este proyecto, tuvo la participación de Gaspar Homar en el diseño de los muebles, los mosaicos, entre otros elementos. No podemos dejar de mencionar que también contó con la participación del escultor Eusebio Arnau.

Hospital de San Pablo

La construcción del Hospital de San Pablo fue financiada por la donación del banquero Pau Gil. Este proyecto se caracterizó por ser un conjunto de veintisiete pabellones dedicados a tareas médicas y de enfermería. El diseño de este hospital incorpora galerías subterráneas para el traslado de los pacientes, lo cual hacía más eficiente el trabajo con los mismos. El edificio de administración de este hospital, también incluye una biblioteca, una secretaría y una iglesia. Cada pabellón con los que cuenta este hospital es único y la construcción se hace más interesante con la obra de artistas como Pablo Gargallo, Eusebio Arnau y Francesc Labarta.

Palau de la Música Catalana

La construcción del Palau de la Música Catalana tardó aproximadamente tres años, siendo inaugurado en 1908, este impresionante edificio combina elementos escultóricos y arquitectónicos. En el interior de este edificio, se utilizaron una variedad de materiales, incluyendo cerámica y vidrio. La sala de conciertos de este complejo, cuenta con un gran espacio central el cual permite la entrada de luz natural. En el año 1971, el Palau de la Música Catalana fue declarado como Monumento Nacional y en el año 1997, fue declarado como Patrimonio de la Humanidad.

Sin duda alguna, el legado de Luis Domènech i Montaner en la arquitectura catalana y en el modernismo es sin duda incomparable. La visión artística que tenía y su habilidad para integrar todas las artes en sus obras dejaron una marca que no se va a poder borrar tan fácil en la historia arquitectónica. Además, su influencia en la este tipo de construcciones refleja de forma completa y única el carácter nacional catalán el cual fue un elemento distintivo de su carrera. De igual forma, no podemos olvidarnos de aplaudir su contribución al modernismo catalán.

¿Quien escribió este artículo?

Naomi Santa Olalla

Arquitecta y diseñadora de interiores.
Me gusta escribir y leer artículos relacionados con proyectos arquitectónicos y también conocer su solución en cuanto al interiorismo.


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