Lina Bo Bardi

Una de las arquitectas más destacadas en el mundo de la arquitectura, mobiliario y diseño de interiores es Lina Bo Bardi. Al tener una perspectiva más humana de lo que quería representar en todas sus obras, Lina representó y solucionó algunas de las problemáticas más importantes de su época logrando resultados increíbles.

En este artículo te hablaremos más sobre ella y algunas de sus obras más destacadas que hasta el día de hoy, siguen siendo referencias más importantes de la arquitectura y diseño.

Inicios

Lina Bo Bardi, cuyo nombre real era Achillina Bo, fue una destacada arquitecta italobrasileña que dejó una huella bastante importante en la arquitectura brasileña del siglo XX, siendo una representante destacada del Movimiento Moderno.

Sus primeros años de formación los llevó a cabo en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Roma durante la década de 1930. Tras terminar sus estudios, se mudó a la ciudad de Milán, donde trabajó para Giò Ponti, quien fuera un influyente editor de la revista Quaderni di Domus, la cual tiempo después, llegaría a editar.

Lina Bo Bardi ganó mucho reconocimiento en este periodo y estableció su propio estudio de arquitectura. Sin embargo, durante la Segunda Guerra Mundial, enfrentó dificultades debido a la escasez de trabajos. Aparte de esto, su estudio resultó destruido en un bombardeo aéreo en 1943. Durante ese tiempo, conoció a Bruno Zevi y juntos fundaron la publicación semanal A Cultura della Vita.

Cambio de vida

Tras la guerra, en 1946, Lina Bo Bardi se casó con el periodista Pietro Maria Bardi. Juntos decidieron emigrar a Brasil, donde obtuvieron la ciudadanía brasileña en 1951. Este cambio en su vida tuvo un profundo impacto en su visión arquitectónica, ya que Brasil representaba una cultura y un entorno radicalmente diferentes de los de Europa.

La pareja se estableció inicialmente en Río de Janeiro, donde quedaron verdaderamente impresionados por la naturaleza de la ciudad y su arquitectura moderna, como el Edificio Gustavo Capanema, conocido como el Ministerio de Educación y Cultura, el cual fue diseñado por arquitectos notables como Oscar Niemeyer, Lucio Costa, Roberto Burle Marx y un grupo de jóvenes arquitectos brasileños que estuvieron bajo la asesoría de Le Corbusier.

En São Paulo, la pareja comenzó a desarrollar su proyecto más conocido, el Museo de Arte de São Paulo o también conocido como MASP, que se convirtió en un hito arquitectónico y cultural en Brasil. Lina Bo Bardi pensó en la idea de un espacio que se construiría a través del uso y la interacción de las personas, un espacio inacabado que se completaría con la vida cotidiana y el patrimonio popular. Su trabajo se convirtió en una relación constante entre la modernidad y la cultura popular brasileña, y comenzó a coleccionar arte popular brasileño como fuente de inspiración.

A partir de la década de 1960, su interés por el teatro aumentó y colaboró de forma cercana con artistas y directores de teatro, lo que la llevó a diseñar escenografías y proyectos teatrales los cuales fueron bastante importantes en su carrera.

Antecedentes

La revista Domus en el año de 1945, encargó a Lina Bo Bardi, Carlo Pagani y al fotógrafo Federico Patellani una tarea importante, ellos tendría que recorrer Italia para documentar los efectos devastadores de la Segunda Guerra Mundial en el país. Este viaje permitió a Lina Bo Bardi capturar visualmente la destrucción y las consecuencias de la guerra, teniendo una base para discutir ideas sobre la reconstrucción en la Italia de posguerra.

1946 como ya mencionamos, fue un año importante ya que marcó un antes y un después en la carrera profesional de Lina Bo Bardi. Al llenarse de inspiración en un ambiente totalmente nuevo, ella pudo obtener nuevas bases para la realización de más trabajos los cuales fueron de mucha relevancia en la carrera de la arquitecta y en su vida personal también.

Diseño de interiores y mobiliario

Lina Bo Bardi dejó una huella importante en el mundo del diseño y la arquitectura con sus innovaciones y proyectos icónicos. Entre los logros más destacados de su carrera se encuentra su trabajo en el Museo de Arte de São Paulo o MASP. Aquí ella misma diseñó tanto el interior del museo como accesorios innovadores que revolucionaron la exhibición de arte. Su sistema, al ser pionero de suspensión de cuadros lejos de la pared se convirtió en un estándar en la industria y cambió la forma en que se presentan y exhiben las obras de arte en los museos.

Además de su contribución al diseño de interiores y museología, Lina Bo Bardi también dejó una marca en el mundo del mobiliario. Creó sillas apilables y plegables hechas de madera de jacaranda brasileña y cuero, las cuales combinaban funcionalidad con estética muy acorde a la época.

En la década de 1950, Lina fundó la influyente revista de arquitectura «Hábitat» en Brasil, donde desempeñó el papel de editora hasta 1953. Durante este periodo, también diseñó su propia residencia, la Casa de Vidrio o Glass House, la cual se destaca por ser una obra modernista de estilo Le Corbusier. Este proyecto se encuentra ubicado en el barrio Morumbi de São Paulo. Otro de sus diseños más destacados dentro de la creación de mobiliario es la famosa silla «Bardi’s Bowl». Esta es una silla en forma de cuenca hemisférica que es ajustable y que descansa sobre una estructura de acero.

Responsabilidad social

Sin embargo, su contribución más importante, la cual fue más allá de la arquitectura y el diseño fue su compromiso con la responsabilidad social y ética. Tras dar conferencias en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Bahía en 1958, Lina Bo Bardi fue invitada a establecer y dirigir el Museo de Arte Moderno de esa región. Su vida y trabajo se vieron afectados por la opresión de la dictadura militar en Brasil, lo que la llevó a regresar a São Paulo en 1964. A partir de entonces, adoptó una filosofía de «Arquitetura Povera» o «arquitectura simple«, que promovía la reutilización de estructuras existentes y tenía un fuerte enfoque en las responsabilidades sociales y éticas.

En la década de 1980, Lina Bo Bardi continuó dejando su huella en Brasil a través de proyectos de restauración y conservación en el centro histórico de Salvador, incluyendo la Casa de Benin y la Colina de la Misericordia. Además, diseñó y construyó el SESC Pompéia, este es un centro cultural y de ocio en São Paulo. Esta construcción reflejaba su visión de una arquitectura que sirviera a la comunidad y promoviera la cultura. Su legado perdura como un ejemplo de compromiso con la innovación, la ética y la responsabilidad social en el campo del diseño y la arquitectura.

Reconocimientos

El legado de Lina Bo Bardi perdura en la actualidad más allá de su vida. Su influencia en el mundo de la arquitectura y el diseño continúa siendo reconocida y celebrada. Tras su fallecimiento el 20 de marzo de 1992, su trabajo excepcional a la arquitectura y su dedicación a la labor social fueron homenajeadas de forma importante. En un emotivo evento después de su muerte, Lina Bo Bardi fue galardonada con el prestigioso León de Oro a la Trayectoria en la Bienal de Venecia de 2021.

Este reconocimiento tiene un significado especial, ya que Lina Bo Bardi se convirtió en la primera mujer en la historia en recibir este premio por sus logros en el campo de la arquitectura. Su destacada capacidad de diseño y su enfoque en la arquitectura como una fuerza para el bien social dejaron una huella que durará muchas generaciones en esta profesión. Este premio es una prueba de su importancia como figura clave en la historia de la arquitectura y destaca su impacto tan importante en el mundo del diseño y la construcción.

Obras más destacadas

Casa de cristal o Glass House

La Casa de Vidro, diseñada por Lina Bo Bardi en 1951, representa un hito arquitectónico y a la vez es evidencia de su visión innovadora. Esta residencia, también conocida como la Casa de Cristal, fue pensada desde el inicio para ser el hogar de Lina y su esposo en un entorno que, en ese momento, contaba con los vestigios de la Mata Atlántica, o mejor dicho, de la selva tropical original que rodeaba São Paulo. La estructura de la casa marcó un avance innovador en el uso del concreto armado en la arquitectura residencial.

Ubicada en un terreno bastante amplio el cual abarca 7000 metros cuadrados, la Casa de Vidro se diseñó como la primera residencia en el vecindario de Morumbi. A lo largo de los años, el área que rodea a la casa se ha transformado en una próspero colonia. Aunque la selva tropical original ha sido reemplazada por una versión más domesticada, la casa sigue siendo un emblema de la arquitectura moderna y una expresión única de los ideales de Lina Bo Bardi.

Solar do Unhão

Lina desempeñó un papel fundamental en la creación del Solar do Unhão, que se ha convertido en el principal centro cultural de la zona. Su participación en este proyecto comenzó con una invitación del gobernador de Bahía para dirigir un nuevo museo de arte en el noreste de Brasil. El objetivo de Bo Bardi era que este museo exhibiera colecciones del arte primitivo del noreste de Brasil y al mismo tiempo reflejara la practicidad y la belleza de la región en su diseño.

El Solar do Unhão, que en su origen fue un ingenio azucarero, recibió ese nombre gracias al juez de la corte suprema brasileña del siglo XVII, Pedro Unhão Castelo Branco. Bo Bardi en ese entonces, recibió el encargo de transformar este ingenio azucarero en un museo de arte moderno. El proceso de construcción se llevó a cabo entre 1959 y 1963.

Un elemento destacado del diseño del museo es la escalera. Este elemento representa un contraste interesante entre la geometría abstracta y la materialidad tradicional. Bo Bardi rindió homenaje al edificio colonial del siglo XVII al preservar su estructura exterior, pero al mismo tiempo implementó elementos de diseño moderno, como la mencionada escalera. Esta fusión de estilos refleja la visión de Bo Bardi de restaurar los edificios existentes de una manera que no cayera en la nostalgia del pasado ni ignorara el contexto actual de las construcciones, logrando así una síntesis armoniosa entre lo antiguo y lo nuevo.

El museo de arte de São Paulo

Lina Bo Bardi, junto con su esposo Pietro Maria Bardi, tuvieron un papel importante en el diseño y la concepción del Museo de Arte de São Paulo. Este museo fue construido entre 1957 y 1968. Pietro Maria Bardi tuvo el rol de conservador en el museo y su visión como curador se fusionó con la visión arquitectónica de Lina Bo Bardi. La pareja se involucró dentro del proyecto después de un encuentro con el influyente periodista y diplomático brasileño Assis Chateaubriand, quien estuvo muy de acuerdo con la visión de los Bardis de crear una destacada colección de arte para el MASP. Esta colección incluía obras maestras de artistas muy importantes a nivel mundial.

La arquitecta Lina Bo Bardi adoptó lo que ella misma llamó «arquitectura pobre«. Este fue enfoque que buscaba alejarse de elementos ostentosos lo que a menudo era asociado con la elite cultural. Su objetivo era diseñar un museo que tuviera una forma sencilla de arquitectura monumental. Utilizó concreto pretensado sin adornos para dar forma al edificio, lo que dio soluciones arquitectónicas sobrias y eficientes.

Si hablamos del diseño de esta construcción, se caracteriza por ser un volumen suspendido que se extiende a lo largo de 74 metros. Esta obra, se encuentra sostenida por cuatro columnas de concreto conectadas por dos vigas también de concreto las cuales recorren todo el edificio. Este espacio incluyó dos niveles de galerías tanto arriba como abajo del nivel de la planta baja.

Bo Bardi tenía la intención de crear una experiencia única dentro de la galería de arte al presentar las obras de arte en un orden no cronológico en cada piso. Sin duda esto generaba una confusión en primer lugar entre las expectativas que las personas tienen del orden y lo que realmente se experimentaba al visitar el museo.

Centro de la Fábrica Lazer

Lina Bo Bardi completó la construcción del Centro de la Fábrica Lazer de Pompéia en 1982. La construcción fue un proyecto que transformó una antigua fábrica de tambores en un centro comunitario, ahora este espacio es conocido como SESC Pompéia. Este logro arquitectónico es particularmente significativo en el contexto de Brasil, ya que se realizó después de un periodo de dictadura militar que había dado lugar a una arquitectura que no reflejaba la auténtica cultura brasileña. Bo Bardi se propuso cambiar este contexto y crear un edificio que expresara la identidad cultural del país.

SESC es una organización no gubernamental la cual ofrece servicios de salud y actividades culturales a empleados. Su objetivo era proporcionar un espacio de calidad para la comunidad. Lina Bo Bardi, al observar la marginada situación de la escena arquitectónica de ese entonces tuvo que hacer crecer sus perspectivas poco convencionales. Es por eso que tuvo la oportunidad de dar forma a este proyecto emblemático.

La primera etapa de SESC Pompéia se enseñó al público en el año de 1982. Para esto, Bo Bardi adoptó un enfoque único para la restauración del edificio. Ella misma decidió quitar el yeso de las paredes y lijar de forma cuidadosa para revelar la esencia del gran edificio. El diseño incluía elementos como ladrillo rojo y torres de concreto no convencionales, que se fusionaban con pasarelas aéreas. Ella tomó la decisión de orientar el programa del centro hacia el ocio en lugar de centrarse exclusivamente en aspectos culturales o deportivos.

Teatro Oficina

El Teatro Oficina, diseñado por Lina Bo Bardi en 1984, surgió como una transformación de un edificio de oficinas que fue incendiado en São Paulo en un teatro. Este proyecto fue encargado para albergar al grupo de teatro homónimo. El movimiento Tropicalia buscaba un cambio y una manera de liberar a Brasil de su pasado colonial. Es por eso que decidieron utilizar el teatro como medio para explorar su herencia brasileña.

El diseño de Bo Bardi para el nuevo teatro se basó en gran medida en el uso de andamios pintados. Esto le dio al espacio una apariencia interesante de la construcción de escenografía en un entorno teatral. Este teatro es diferente al resto porque no cuenta con asientos convencionales, lo que puede dar lugar a líneas de visión interrumpidas. Sin embargo, las críticas arquitectónicas han mencionado que esta característica no resta valor a la experiencia teatral, sino que la enriquece aún más.

El teatro presenta pesados asientos de madera colocados en un círculo en el centro del escenario, que es bastante estrecho. Inicialmente, el diseño del teatro fue pensado para el director experimental Zé Celso. En la actualidad, este teatro se utiliza con bastante frecuencia por artistas experimentales que trabajan en colaboración con el espacio. El diseño tiene la intención de hacer que el espectador se sienta como si estuviera involucrado de forma directa en la actuación sobre el escenario, creando una experiencia teatral única y participativa con el público.

¿Quien escribió este artículo?

Naomi Santa Olalla

Arquitecta y diseñadora de interiores.
Me gusta escribir y leer artículos relacionados con proyectos arquitectónicos y también conocer su solución en cuanto al interiorismo.


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