Estilo Kinfolk

El estilo Kinfolk es uno de los que prometen regresarnos a la tranquilidad después de pasar días y momentos ajetreados en nuestras vidas cotidianas. En este artículo vamos a encontrar características y materiales que han sido elegidos para ser parte de este estilo en el diseño de interiores…

Inicios

El estilo Kinfolk tiene como objetivo primordial el poder tener un regreso a lo fundamental. Este tiene sus raíces en las costumbres y valores de la comunidad amish lo cual se ha vuelto su fuente de influencia principal. Esto se traduce básicamente en que este estilo promueve la adopción de valores de esta zona ya que ellos promueven la sencillez y una estrecha relación con la naturaleza.

En la actualidad, como podemos ser testigos, nuestras vidas a menudo están llenas de agitación, ruido y un constante bombardeo de todo tipo de estímulos los cuales a veces pueden hacer que nuestra mente y sentimientos se vean afectados sintiendo demasiado estrés y frustración. El mundo moderno nos bombardea a cada momento con una gran cantidad de información diaria. Los celulares o computadoras se han convertido en una parte bastante importante de nuestra rutina, incluso para la mayoría de nosotros, todo esto se ha vuelto prácticamente indispensable.

Por ello, cada vez anhelamos con mayor fuerza un refugio, un espacio donde podamos descansar, liberarnos del estrés y recargar energías. Cada vez que regresamos a casa después de un agitado día de trabajo, nosotros buscamos tener un entorno completamente privado y personal, donde podamos enfocarnos únicamente en lo esencial. Sobre todo donde nos sintamos en armonía, sin interferencias ni elementos perturbadores.

El estilo Kinfolk ha surgido de este deseo. El poder encontrar paz interior y equilibrio. De hecho, el Kinfolk es más que una mera estética este es un estilo que representa una filosofía de vida que influye en nuestra cotidianidad y en la forma en que concebimos nuestros hogares. El Kinfolk nos brinda la oportunidad de transformar nuestro espacio vital en un refugio completamente personal, con menos distracciones, menos elementos que perturben nuestra tranquilidad, menos saturación informativa. Claramente este estilo apuesta por la simplicidad en la elección de mobiliario y líneas claras.

¿Qué es?

El movimiento Kinfolk tuvo sus orígenes en los Estados Unidos. En un inicio, el término «Kinfolk» se asocia a la revista que se originó en los EE. UU. y al libro «The Kinfolk Home» el cual fue escrito por Nathan Williams. Esta publicación aborda cuestiones vinculadas a la vida moderna de manera minimalista y cómo se puede sobrellevar este tipo de cuestiones de la cotidianeidad.

El estilo Kinfolk se inspira entonces en la forma de vida de la comunidad amish como ya mencionamos. De este modo se defienden valores como la naturalidad, la simplicidad, el individualismo, la armonía, la importancia de la familia y la apreciación de los placeres sencillos de la vida. Los amish, por su parte como comunidad, basan su existencia y su concepción de la vivienda en la naturaleza, la vida rural y la apreciación de las cosas simples, incluso sin el uso de la tecnología.

La filosofía en la que se inspira en el Kinfolk viene de poder vivir de tal manera que nos permita enfocarnos en lo que realmente importa. Busca la posibilidad de vivir sin perturbaciones, en un entorno que se llene de armonía y serenidad. Esto se refleja en una vivienda que contiene pocos muebles y elementos decorativos, pero cuidadosamente seleccionados. El Kinfolk como parte de un estilo de diseño de interiores, siempre va a optar por un estilo minimalista el cual se pueda adaptar de forma sencilla a las demandas de la vida contemporánea, en un espacio posiblemente de dimensiones reducidas que nos inunde de equilibrio y nos inspire calma y claridad.

Características principales

El estilo Kinfolk se distingue por su enfoque en espacios libres de excesos, una decoración que no está a favor de los ornamentos y sobre todo creando superficies serenas. En este estilo, encontramos un espacio para piezas de mobiliario de alta calidad y diseño atemporal, así como objetos de arte tradicionales. Estos objetos serán parte fundamental de este estilo haciendo que lo tradicional sea relacionado con la comodidad y ese sentimiento hogareño que caracteriza a estos elementos brindando tranquilidad en cada uno de los espacios donde se encuentren.

Las líneas rectas y un diseño sobrio ejercen un efecto relajante y calmante en nosotros, permitiéndonos crear nuestro propio refugio personal. Cada mueble, material y elemento decorativo es seleccionado y combinado meticulosamente, de manera que todo encuentra su sitio, contribuyendo a la organización y la tranquilidad de nuestra mente. Además, se otorga un valor especial a los objetos artesanales y sostenibles a la hora de decorar el espacio.

El estilo Kinfolk nace de la fusión de elementos simples para lograr una elegancia clásica de corte contemporáneo. Sus características fundamentales se definen por líneas nítidas, la utilización de materiales naturales y sobre todo el protagonismo que se le da a la elección de superficies como la piedra, la piel o la madera. La antigüedad de estos materiales, es decir, algunos como la pátina que adquieren algunos de ellos con el paso del tiempo, le da a las superficies un mayor valor, una agradable apariencia y una belleza perdurable que es básicamente parte de lo que se busca lograr con este estilo. Es que la verdadera belleza de los materiales empleados en la decoración de un hogar nos brinda serenidad y solidez.

Paleta de colores y estampados

La elección de colores neutros es esencial para adoptar este estilo. Para esto se recomienda optar por una paleta de colores suaves que abarque desde el blanco hasta el beige. También es posible incorporar tonalidades que nos recuerden a la naturaleza, como los verdes, grises o colores tierra. Estos colores contribuyen a crear la atmósfera serena y natural que es tan característica del estilo Kinfolk.

El estilo Kinfolk opta porque las paredes se pinten en un solo tono o se traten de manera artesanal, incluso dándoles una especie de aplanado muy limpio para lograr una superficie totalmente lisa. De esta forma, se crean ambientes serenos que sirven como telón de fondo para la colocación de muebles de diseño cuidadosamente seleccionados, objetos de arte tradicionales y fotografías personales. Las fotografías son otro de los elementos que nunca van a pasar de moda y mucho menos dentro de este estilo, así que si cuentas con algunas de ellas, es momento de sacarlas para que sean parte del protagonismo de estos espacios.

Asimismo, los textiles cuentan con un papel fundamental en el estilo Kinfolk, con una inclinación hacia tejidos artesanales, lino y algodón. Además, con esto se fomenta la incorporación de textiles sostenibles y provenientes y hechos de forma artesanal lo que contribuye a la autenticidad y el compromiso con la filosofía de vida Kinfolk. Los colores típicos Kinfolk son los colores de la tierra y la naturaleza, como el blanco natural, el beige y los tonos arena y marrones. El verde, el gris y el negro pueden añadir un toque de color al conjunto lo que hará que se creen ambientes más apropiados para esto.

Materiales

El estilo Kinfolk se distingue por su preferencia por materiales naturales, incluyendo madera, ratán, piedra, lino y algodón. El objetivo detrás de esta elección es hacer más evidente el retorno a nuestras raíces a través de lo que nos rodea. Esta característica hace que el estilo Kinfolk sea bastante ecléctico, ya que puede incorporar elementos típicos de otros estilos decorativos. Por ejemplo, es posible incluir un macramé, que es común poder encontrarlo dentro de la estética bohemia, o dejar a la vista ladrillos como es característico del estilo industrial. La versatilidad de los materiales naturales y la capacidad de adaptarse a distintos estilos hacen que el Kinfolk sea una elección flexible y personalizable para la decoración de interiores.

Dentro del estilo Kinfolk, se da prioridad a el uso de mobiliario clásico o antiguo, favoreciendo aquellos diseños con líneas simples y rectas. La modernidad no es un factor determinante en el Kinfolk, por lo que se permite la elección de muebles antiguos, e incluso la restauración de los mismos lo que hace que se pueda alargar de algún modo el tiempo de vida de los mismos. Esta práctica resalta un toque vintage que se alinea perfectamente con la esencia del estilo, donde la autenticidad y la simplicidad se valoran sobre la novedad.

Dentro de este estilo se aprecia enormemente la artesanía, ya que este estilo rinde homenaje a la tradición y reinterpreta de una forma más estética la vida en el campo. En consecuencia, se valora mucho el poder incorporar de objetos y piezas hechas a mano. Por tanto, si tienes una afinidad por este tipo de creaciones, no dudes en mostrarlas a la vista de todos, ya que encajan perfectamente en la estética y la filosofía del Kinfolk.

Naturaleza en equilibrio

En el estilo Kinfolk, que promueve la conexión con la naturaleza, lo cual es un aspecto muy bueno ya que para salir de la rutina, la naturaleza siempre es una buena opción de relajación y comodidad. Las plantas desempeñan un papel esencial para poder lograr esto. Te recomendamos que para tus espacios, puedas seleccionar un número reducido de plantas, de preferencia aquellas de aspecto simple o silvestre para darle más vista al espacio.

También dentro del estilo, es posible incorporar flores de temporada, pero se sugiere evitar arreglos florales demasiado elaborados o de aspecto vanguardista. De esta manera, siguiendo estos consejos las plantas y flores le darán un toque natural y armonioso a tu entorno, siguiendo la filosofía Kinfolk de simplicidad y autenticidad.

El estilo Kinfolk aboga por la calidad sobre la cantidad. Con esto se fomenta la idea de mantener solo lo esencial para poder disfrutar de la vida sin depender en exceso de objetos materiales. Esto implica la adopción de un enfoque bastante minimalista en la decoración y en la elección de objetos para el hogar, lo que contribuye a crear un ambiente donde la simplicidad y la apreciación de lo esencial son los pilares fundamentales. En caso de la elección de muebles, deberá de ser muy cuidada para que los espacios eviten a toda costa la saturación de cada uno de los espacios que cuenten con este estilo de decoración.

Mobiliario

El lema «menos es más» se manifiesta de forma contundente en el estilo Kinfolk. La reducción de distracciones y la elección de un diseño sobrio hacen que se pueda contar con un efecto relajante ya que reducen el estrés en el hogar. Por esta razón, se opta por una decoración más austera, con menos elementos decorativos y accesorios de gran valor. Sin embargo, los objetos que se incorporan son seleccionados con muchísimo cuidado y se sitúan de manera estratégica.

Básicamente tenemos que cuidar dentro de estos espacios qué elementos de verdad se necesitan y cuáles otros no para hacer una depuración de los espacios. Además, algunos objetos cotidianos se pueden incluso transformar en piezas de diseño y se convierten en elementos de colección, lo que añade un toque único y personal al espacio.

Ejemplos

Especialmente los clásicos del diseño encajan perfectamente en un entorno de estilo Kinfolk, sin importar la habitación en la que se ubiquen, ya sea en la cocina, el dormitorio o la sala de estar. La austeridad del diseño se ve de manera extraordinaria gracias a piezas como el Egg Chair de Fritz Hansen, un sofisticado y cómodo sillón que aún se produce artesanalmente con un proceso laborioso.

También la Pampa Mariposa Butterfly Chair de cuero y los colgadores de madera de Muuto se ajustan al estilo Kinfolk, gracias a sus formas y al uso tan bueno de materiales naturales como el cuero y la madera, los cuales aportan una sensación de solidez y serenidad, convirtiéndolos en elementos estilísticos ideales. De igual manera, sillas clásicas como la silla cantilever de tubos de acero de mediados de siglo, diseñada por Thonet, y las sillas Harry Bertoia de Knoll International, destacan por su diseño sobrio y minimalista, lo que las hace perfectas para complementar el estilo Kinfolk.

Dentro del mundo del diseño, se han visto varias aplicaciones verdaderamente interesantes dentro del estilo Kinfolk. Por ejemplo, el diseñador italiano Piero Lissoni ha demostrado que una cocina moderna puede ser un espacio sereno y apacible. En las sofisticadas cocinas de la marca Boffi, todas las comodidades técnicas contemporáneas y funciones avanzadas se ocultan detrás de una fachada minimalista. Las superficies de mármol y madera apenas presentan juntas, lo que les otorga una apariencia de total uniformidad y un uso bastante bueno de materiales naturales. De esta forma, la cocina se transforma en una obra de arte que irradia tranquilidad.

Pisos y acabados

El suelo representa el cimiento de la decoración interior y puede contribuir a un ambiente espacioso y sereno. Optar por un revestimiento de suelo fabricado a partir de materiales naturales, como la madera, la piedra o el corcho, o incluso las baldosas de materiales completamente naturales e innovadores, no solo proporciona un ambiente acogedor en el hogar, sino que también nos da una conexión con la naturaleza y se adapta de manera ideal al diseño característico del estilo Kinfolk.

Un suelo de parquet en roble claro o tonos miel agrega una sensación de naturalidad y armonía al espacio. Si hablamos de las formas de estos elementos, los amplios tablones estilo casa de campo resultan especialmente adecuados, ya que realzan la superficie serena del suelo de manera bastante notable. En particular, un parquet que no sea excesivamente rústico aporta un aspecto visualmente agradable y atractivo.

Suelos laminados

Además, los suelos de diseño con apariencia de madera o suelos laminados son alternativas atractivas al tradicional suelo de madera, ya que son fáciles de mantener y ofrecen una alta resistencia al desgaste. Es por eso que independientemente del estilo en el que se esté trabajando, los pisos laminados son siempre una buena opción ya que hacen que el mantenimiento que se les de sea menor y más duradero. Un valor adicional es que, especialmente en el caso de proyectos de renovación, se busca un revestimiento de suelo de bajo espesor en milímetros, y en este sentido, los suelos de diseño se destacan por su delgadez y practicidad.

El uso de baldosas Nadura permite la creación de un revestimiento de suelo sumamente especial. Nadura es un revestimiento que se encuentra fabricado con finas fibras de madera combinadas con ingredientes minerales, lo que resulta en un material resistente como la piedra, a la vez que proporciona la calidez y el encanto de la madera. Es por esa razón que se convierte en una elección perfecta para áreas de la casa con alto tráfico, ya que es duradero y resistente. En particular, cuando se utilizan baldosas grandes en tonos oscuros, se logra un aspecto terroso que contribuye a establecer un ambiente tranquilo y acogedor.

La combinación de Kinfolk y un estilo minimalista contemporáneo transforma el hogar en un espacio donde siempre va a estar presente el bienestar y la armonía, todo ello enmarcado en una estética elegante. Esto nos recuerda que en la decoración, el famoso lema de «menos es más» puede ser igualmente poderoso.

¿Quien escribió este artículo?

Naomi Santa Olalla

Arquitecta y diseñadora de interiores.
Me gusta escribir y leer artículos relacionados con proyectos arquitectónicos y también conocer su solución en cuanto al interiorismo.


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