Saltar al contenido

La iluminación en arquitectura

Contenido:

La luz en la arquitectura, se ha convertido en uno de los elementos más importantes en el diseño. En este artículo vamos a conocer cuáles son algunas de las características que debemos tomar en cuenta para poder utilizarla de una forma correcta en nuestros proyectos.

¿Qué es la iluminación arquitectónica?

Podemos definir como iluminación arquitectónica al resultado que se obtiene de la utilización de un conjunto de diversas luminarias y técnicas adecuadas para poder brindarle la luz necesaria a cualquier espacio.

Uno de los propósitos de la iluminación arquitectónica es poder darle vida a cada una de las construcciones, espacios públicos, espacios interiores, fachadas o cualquier otro elemento arquitectónico que se quiera destacar. Este resultado, podrá ser mejor apreciado de noche o en el día si lo que buscamos es darle un énfasis adecuado con ayuda de la iluminación natural.

Este tipo de iluminación se destaca por integrarse de forma perfecta a la arquitectura de cualquier sitio, haciendo que se destaquen elementos interesantes. La iluminación arquitectónica, también busca crear diversos efectos en las personas que la observan para cambiar la perspectiva de lo que están viendo. Del mismo modo, resaltar elementos que quizá no podríamos ver sin una iluminación adecuada.

De igual forma, en interiorismo, la iluminación juega un papel sumamente importante. De ella depende que las actividades que nosotros realicemos dentro de un espacio puedan llevarse a cabo de una manera correcta, con ayuda de una iluminación adecuada, ya sea natural o artificial.

Fuente: Arquitectura y literatura

El diseño de la iluminación arquitectónica, se compone de la unión de varias directrices que se encuentran orientadas para lograr un buen balance de la iluminación, tomando en cuenta las fuentes naturales y artificiales. De este modo nos aseguramos que los ambientes exteriores e interiores van a ser iluminados de una forma correcta. Ambos tipos los debemos trabajar al mismo tiempo y de forma complementaria para lograr un buen resultado.

Luminotecnia

La luminotecnia es la base de la iluminación arquitectónica. Esta rama se especializa en el manejo de la luz interior y exterior. Esto se basa principalmente en generar un ambiente adecuado según las actividades que vayamos a realizar en este espacio. Es decir, se estudian las diversas maneras en las que nosotros podemos hacer uso de la luz, ya sea de forma natural o artificial. También se toman en cuenta varios factores para saber cómo podemos controlarla, producirla e incluso aplicarla en diversos lugares dependiendo de los fines que tenga cada uno de los espacios.

No podemos definir de forma exacta cuándo se originó la luminotecnia pero puede estar cerca del comienzo de los primeros estudios sobre iluminación. Podemos ver que desde épocas pasadas, las personas ya hacían bastantes pruebas en escenarios, teatros o incluso en los sets de grabación para algunas películas.

En la actualidad, la luz es considerada como uno de los principios básicos de la decoración y del diseño en general de los ambientes. Ha tenido avances muy interesantes y hemos podido observar cómo es que ahora es parte fundamental de la construcción, el diseño, el paisajismo e incluso en urbanismo. Sin embargo, podemos ver que ha tenido más protagonismo en campos como la arquitectura y el diseño de interiores.

Objetivos principales

El objetivo más importante de la iluminación en la arquitectura es poder otorgar cierto énfasis en las formas y diseños que tiene un objeto arquitectónico. Si hablamos de los interiores, podemos encontrar que la función que tiene la iluminación, no solamente se basa en enfatizar los detalles interiores, se basa más en brindar una solución funcional a cada una de las áreas dependiendo de las necesidades que tengamos.

Gracias a la luz, podemos crear ambientes y apariencias, incluso alteraciones dependiendo de las texturas y tonalidades que tengamos. También podemos darle mayor importancia a ciertas zonas que queramos resaltar del resto.

Fuente: Blog para profesionales

La luz es un elemento muy importante para nosotros, ya que hace que nos podamos enfocar en ciertas áreas e incluso objetos, haciendo clara una jerarquía entre ellos. Podemos aprovechar la luz para generar profundidad en los espacios dependiendo de la zona en la que se encuentren.

Incluso, podemos modificar visualmente las áreas, cambiando las alturas o anchuras sin tener que intervenir los espacios de forma física. Es por eso que los diseñadores, artistas y arquitectos, hoy en día buscan auxiliarse de este elemento para la creación de ambientes impresionantes, ya sea tomando la luz de forma artificial o natural, dependiendo del proyecto en el que se encuentren trabajando y las sensaciones que se busquen lograr.

Sabemos que hoy en día, la luz es uno de nuestros recursos más importantes. Es por eso que debemos conocer las ventajas y desventajas que tiene la luz en nuestros espacios.

¿Cómo obtener la iluminación correcta?

Para poder obtener una iluminación de forma correcta debemos realizar un análisis de los espacios con los que contamos. Si analizamos por ejemplo, los espacios interiores de una casa habitación, debemos saber que cada una de las áreas de la casa debe contar con una iluminación adecuada dependiendo de las actividades que se realicen en cada una de las áreas.

También debemos tomar en cuenta si nosotros queremos trabajar con un estilo decorativo para nuestros espacios interiores. De esta manera nos ayudará bastante conocer esto para saber qué tipo de iluminación debemos recibir o qué puntos podemos enfatizar más.

La intensidad de la luz y la forma en la que se colocan las luminarias o entradas de luz influye bastante en la percepción que tengan cada uno de los usuarios que se encuentren en espacio arquitectónico. Esto puede tener incluso una respuesta sensorial o emocional que se verá influenciada en su estado de ánimo dependiendo del lugar. Así podremos darnos cuenta si a los usuarios les gusta el espacio, también si lo encuentran interesante o no.

Fuente: admagazine.com

Del mismo modo, debemos realizar un análisis de las dimensiones que tienen los espacios, para así conocer, qué tipo de luminarias debemos colocar en cada uno de los espacios.

La distancia que tengamos con la luminaria, será bastante importante ya que de eso dependerá que las actividades que nosotros realicemos, sean llevadas a cabo de forma correcta.

En cuanto a la iluminación natural, podemos también hacer un análisis del recorrido que tenga el sol a lo largo del día para así poder conocer cómo van a responder los objetos arquitectónicos con el paso del sol. De este modo podremos ver la manera de aprovechar la luz y las sombras que se producen creando contrastes muy interesantes.

¿Qué tipos de luz existen?

Dentro del mundo de la iluminación arquitectónica, podemos encontrar dos tipos que son en los que nos vamos a basar para que nuestro proyecto esté realizado de una forma correcta.

La luz natural, dentro de los espacios interiores nos dará la opción de aprovecharla durante todo el día. Cuando la luz natural ya no esté, será trabajo de la luz artificial suplirla, aunque también puede funcionar muy bien de forma estética para el diseño de los espacios.

Aquí mencionaremos las características de cada uno de estos tipos.

Luz natural

La luz natural es la que podemos encontrar en cualquiera de los proyectos arquitectónicos que encontremos. Este tipo de luz, claramente se ve influida de forma directa por las ubicaciones y orientaciones de las aberturas que tengan los muros. El diseño, puede verse modificado de forma estratégica para que los espacios reciban más luminosidad dependiendo de las superficies, materiales que usemos e incluso, de la paleta de colores que se tengan en los espacios.

Cuantos más vanos tenga la construcción, podremos obtener mayor luminosidad a los espacios. Las ventanas y los tragaluces, son recursos que podemos utilizar dependiendo de nuestros diseños para un mejor aprovechamiento de la luz natural. Estos elementos también nos puede servir para conectar ambientes, ampliarlos eliminando paredes y brindando un paso directo para que los espacios se iluminen de forma natural.

Fuente: APUNTES – REVISTA DIGITAL DE ARQUITECTURA

Los colores que podemos colocar en los espacios interiores y texturas, pueden ayudarnos a ampliar la luminosidad natural que entra por nuestras ventanas. Los tonos suaves o pasteles, nos ayudarán a tener una sensación de amplitud en las áreas que no son muy grandes. Estos tonos nos pueden servir en departamentos para que se aproveche aún más la entrada de luz natural.

De igual forma, el uso de materiales lisos o pulidos, nos ayudarán a seguir teniendo esa amplitud que buscamos en espacios reducidos como lo son baños o cocinas. Uno de los más usados es el cemento pulido ya que por su acabado, ayuda a que la luz se refleje de tal manera que la luminosidad se distribuye de una mejor manera.

Luz artificial

Este tipo de luz nos permite que tengamos un abanico enorme de posibilidades para poder rediseñar cada uno de los espacios con los que contemos. Esto nos ayuda muchísimo cuando no tenemos una buena iluminación natural, por lo que nos permite experimentar de muchas formas para la obtención de una iluminación correcta.

Existen muchas posibilidades para el uso de la luz artificial, no solamente nos ayuda para iluminar las áreas, también nos puede servir para enfatizar más los aspectos emocionales y creativos de los lugares que diseñemos.

Fuente: Mercados & empresas

En varios espacios que nos encontramos de forma cotidiana como cafeterías, bibliotecas, hoteles, entre otros, podemos darnos cuenta que dependiendo de la iluminación que tengan, podemos sentirnos cómodos y relajados. Esto depende de la organización de las luminarias y también de la intensidad de las mismas, es por eso que hay que determinar de qué tipo es la iluminación que necesitamos colocar en cada espacio.

Iluminación general

Es el tipo de iluminación más común que podemos encontrar en la mayoría de los espacios que visitemos. Podemos definirla a grandes rasgos como un único punto de luz que se encuentra iluminando toda el área desde el techo. Si nos enfrentamos con un espacio de dimensiones grandes, lo que podemos hacer es colocar varias luminarias para que la iluminación se compense de forma equilibrada. Podemos complementar este tipo de iluminación con algunas luminarias de pared para que no tengamos ningún punto sin iluminar dentro de los espacios.

En las viviendas y en las zonas públicas con mucho tránsito de personas, se recomienda colocar más puntos de iluminación para que no haya espacios en los que no tengamos luz.

Iluminación puntual

Este tipo de iluminación nos sirve para distinguir un espacio de otro y también para resaltarlo. En este tipo, podemos encontrar ya de forma más marcada una jerarquía de espacios dentro de un mismo lugar dependiendo de la intensidad que tenga cada una de las luminarias.

También nos ayudan a crear ambientes diferentes o para enfatizar elementos arquitectónicos como lo son columnas, murales o cualquier otro detalle constructivo que queramos resaltar.

Iluminación decorativa

La iluminación decorativa nos ayuda a destacar elementos que no necesiten de mucha iluminación dentro de los espacios. Podemos encontrarla en diversas luminarias que tengan una luz tenue, estas las podemos colocar como complementos de mesitas de noche o mesas auxiliares en una sala o en una zona de estar. Estas luminarias deberán ayudarnos a que los ambientes sean cálidos y cómodos para las personas que se encuentren en ellos.

De todos estos factores, dependerá que tengamos un buen desarrollo de cualquier proyecto de diseño. No debemos olvidar los conceptos de percepción y visualización de los espacios ya que ambos deberán ir de la mano con los dos tipos de luz que encontremos en ellos, la luz natural y la luz artificial. El poder obtener una correcta iluminación de los espacios será de suma importancia para las funciones y actividades que las personas hagan dentro de cada uno de los espacios ya que esto dará como resultado las sensaciones que ellos puedan percibir gracias a la ambientación de la luz.

El color en la iluminación arquitectónica

Un factos muy importante que no debemos pasar por alto en la iluminación arquitectónica es el uso del color. El color tiene ciertas características dependiendo de las tonalidades que escojamos para poder clasificarlo en frío o cálido.

Es por eso que debemos elegir los colores de una forma correcta para encontrar esa proporción entre la temperatura del color y la iluminación que se tenga. Esto dará como resultado que la percepción de los espacios se encuentren equilibradas.

Debemos saber que no solamente la iluminación colorida nos ayudará a mejorar la ambientación de los espacios. Los colores los podemos encontrar dentro del objeto diseñado, en este caso, si hablamos de una casa habitación, podemos bañar de color las paredes y colocar luminarias que sean de una temperatura adecuada para mejorar el diseño interior de los espacios. Otro factor clave a la hora de diseñar la iluminación es la intensidad y la temperatura que tendrá la luz que utilizaremos.

Fuente: Plataforma arquitectura

Los colores fríos se utilizan en su mayoría para igualar una luz de día en lugares donde se realizan actividades que requieren de mucha energía. En cambio, los colores cálidos sirven para simular una luz de noche para crear ambientes cómodos y hogareños.

Así como podemos encontrar el color en las paredes, también podemos encontrarlo presente en los objetos o mobiliario que tengamos dentro de los espacios. Las texturas de las fachadas o materiales que pongamos en los exteriores también ayudarán a que la luz sea la protagonista de estos elementos y así se logre aumentar o disminuir el efecto que se quiere crear.

Luz en interiorismo

La luz es de los aspectos que debemos tener en cuenta para el diseño de interior. La iluminación, el color de la misma y la elección de una buena paleta de colores son elementos que harán la diferencia a la hora de habitar el espacio diseñado.

Se recomienda que toda la casa o espacio a diseñar, se encuentre iluminada de forma uniforme. Esto nos ayuda para que las personas no se sientan cansadas por el cambio de iluminación que se lleguen a presentar en distintas áreas de la casa. No es recomendable utilizar luminarias que tengan una intensidad muy grande ya que puede resultar incómoda para las actividades que se realicen en los espacios.

Podemos implementar luces directas para que los espacios de la casa se encuentren perfectamente iluminados. Áreas como los estudios y las cocinas que requieren de actividades específicas, pueden contar con luminarias que nos ayuden a tener más iluminación en áreas importantes.

Fuente: Pinterest

Los colores dentro de los espacios, resultan ser grandes aliados si tenemos áreas muy grandes o pequeñas por iluminar. Debemos de tener cuidado para no colocar colores que oscurezcan áreas que carecen de iluminación natural. De este modo, nos ahorraremos el tener que mantener encendida la luz incluso durante el día.

Según el área en el que estemos, podremos elegir de forma adecuada el tipo de iluminación que debemos usar. Es decir, si tenemos espacios interiores en los que queramos destacar ciertos objetos o cuadros decorativos como en un museo, podremos hacer uso de luminarias puntuales para enfatizar estos detalles. Del mismo modo, las características como intensidad o temperatura de la luminaria dependerán de las actividades que vayamos a realizar dentro de las áreas, dando como resultado el correcto funcionamiento de las mismas.

Ajustes