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Arquitectura militar

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La arquitectura militar es uno de los tipos más representativos del mundo. En este artículo, nosotros vamos a conocer más características y ejemplos de este tipo de arquitectura.

Inicios

La arquitectura militar, es uno de los ejemplos más claros de la diversidad arquitectónica que podemos encontrar alrededor del mundo dependiendo de la zona geográfica donde esté ubicada y sobre todo también, de la cultura de cada país. Podemos con este tipo de arquitectura, encontrar varias construcciones que hacen referencia a bastantes evidencias de las construcciones militares más importantes y destacadas de diversas civilizaciones. Más adelante, vamos a hablar más sobre la arquitectura militar griega ya que ha sido de las civilizaciones que han destacado por este tipo de construcciones en el mundo.

Son las evidencias más importantes que tenemos ya que todas esas construcciones nos cuentan historias diferentes dependiendo de cada cultura. Historias de guerra, de fragmentación política debido a la geografía, entre muchos otros casos.

Podemos destacar que uno de los elementos más importantes para este tipo de construcciones fue la invención del ladrillo que ha sido secado al sol. Esta fue una de las actividades que más revolucionó el arte de la fortificación en la arquitectura militar. Esto hizo posible que se pudieran inventar sobre todo, nuevas formas de construcción de diversos elementos como por ejemplo, muros de más altura, lo que los hacía difíciles de escalar para los enemigos.

Estas fueron algunas de las técnicas constructivas que ayudaron mucho, en especial a las civilizaciones que se encontraban en crecimiento. Muchas de estas civilizaciones y culturas necesitaban del progreso en el arte de la construcción por lo que resultaron muy beneficiadas con esto. Con el invento de nuevas técnicas y la implementación de nuevos materiales, se pudieron llevar a cabo nuevas fortificaciones que servían más que las primeras.

Objetivos principales

Uno de los objetivos principales de este tipo de construcciones arquitectónicas era albergar reservas y también a la población de todo el campo perteneciente de esa zona para que fueran espacios inalcanzables para los enemigos que pudieran querer entrar. Es por eso que el trabajo requerido de defensa, era mucho más complejo que el querer proteger un simple pueblo. De este modo, surgen bastantes obras interesantes de tamaños colosales. Un ejemplo de ellos pueden ser las murallas de la Ciudad de Nínive en Asiria, las cuales estaban conformadas de muros de ladrillo con más de cuarenta metros de altura.

Otro de los ejemplos más imponentes de la arquitectura militar, fueron las paredes de la Ciudad de Babilonia, que fueron construcciones muy fuertes gracias al uso de mortero de betún y también a las cadenas de caña.

Sabemos que hoy en día, las construcciones de tipo militar siguen estando presentes en nuestras vidas, claro que con algunas aplicaciones diferentes a las de antes. Anteriormente, debido a la ubicación de diversas culturas y civilizaciones, era común encontrarse con personas que querían ayudarse de los beneficios que tenían los demás para hacer crecer a su pueblo. Es por eso que se daban muchos ataques para poder tener el control de varias zonas al mismo tiempo. Esta fue una de las razones por las que las civilizaciones antiguas deciden realizar este tipo de edificaciones con el fin de proteger a sus pueblos.

Tipos de construcciones militares

A lo largo de todo el mundo, podemos ser testigos de algunas construcciones antiguas militares que siguen estando de pie hasta nuestros días. Muchas de ellas nos ayudan a danos cuenta de qué materiales utilizaban, técnicas constructivas con las que los edificaban, entre otros.

Uno de los tipos de construcciones más recurrentes en varias edificaciones de diferentes países en el mundo es el tipo trinchera. Una trinchera hace referencia a la construcción o edificio militar que ha sido diseñado para la defensa de varios territorios durante periodos de guerra. También, se ha utilizado para hacer más sólida la relación del gobierno con las regiones en tiempos de paz.

Por otro lado, también podemos encontrar construcciones como los frourios griegos. Estas fueron unas construcciones que eran usados como una guarnición militar, este es un tipo de construcción muy parecida a las fortalezas inglesas. Muchas de ellas tenían como finalidad principal el ser torres que permitieran la vigilancia de las ciudades o pueblos. Con ellas, se tenía más control en los caminos, fronteras y pasos de las civilizaciones. Estas construcciones, a pesar de ser más pequeñas que una fortaleza de grandes dimensiones, actuaban como guardia de las fronteras de los pueblos, esto hacía que los pueblos tuvieran más control de las personas que pasaban o que quisieran entrar a los dominios de esas ciudades.

Otro de los ejemplos de arquitectura militar que podemos rescatar son las fortificaciones en las fronteras ubicadas en América del Este. Estas construcciones, han sido tema de interés para algunos de los historiadores ya que para varios de ellos, sus conocimientos y comprensión se limitaban a fuentes tradicionales o locales del lugar donde estaban llevando a cabo sus investigaciones.

Arquitectura militar griega

Una de las arquitecturas más importantes en las que hemos visto un fuerte desarrollo militar ha sido la arquitectura griega. Esta civilización, fue la encargada de construir y proyectar bastantes construcciones con fines militares. La mayoría de ellas, nacen en la época micénica.

Los aqueos, que fueron los conquistadores de Grecia Continental, fueron los encargados de edificar sus ciudades tomando en cuenta a los palacios minoicos de la ciudad de Creta y fortificándolas con piedras ciclópeas. Es así como nacen las murallas de piedra y algunas de las primeras soluciones arquitectónicas para la protección de las entradas de sus ciudades. Estas, eran de los puntos más vulnerables que se tenían que cuidar más para que nos entraran personas extrañas a las ciudades.

Los micénicos, realizaban sus construcciones militares como fortalezas, las cuales eran elevadas y colocaban rampas para poder tener acceso a ellas. Muchas de estas construcciones eran consideradas de difícil ascenso. Esto hacía que las personas que se encontraran en ellas pudieran apuntar a los defensores de los soldados que se encontraran desprotegidos.

El desarrollo de este tipo de construcciones dentro de la arquitectura griega sufrió una pausa durante la Edad Oscura. Con la llegada de este periodo, muchas de las ciudades ya no eran fortificadas, aunque algunas de ellas como Esmirna, lo siguieron haciendo. Cerca del siglo VL a.C. se pudo reanudar la construcción de este tipo de ciudades amuralladas con torres y hasta el siglo IV a. C, la arquitectura militar griega pudo alcanzar su punto máximo de esplendor.

¿Cómo se llevaban a cabo?

Se piensa que durante el siglo VI a. C, las construcciones militares de las ciudades griegas eran financiadas gracias a los fondos públicos. Aunque también se ha mencionado que varias de ellas, eran realizadas gracias a saqueos que se llevaban a cabo durante campañas militares. Varios de estos textos que han podido ser encontrados en estas ciudades, hacen mención que varios hombres adinerados, realizaban donaciones para poder realizar este tipo de proyectos militares.

Las personas que trabajaban en este tipo de construcciones como canteros, carpinteros, entre otros profesionales, eran dirigidos por un arquitecto o constructor que tenía que saber cómo iba a quedar el proyecto que estaban llevando a cabo. Esta persona, se tenía que encargar desde el diseño hasta de la dirección de toda la obra arquitectónica. Uno de los ejemplos que podemos rescatar de estas prácticas es el que se encuentra en un documento de Atenas, donde se hace mención que la Asamblea designó en ese entonces a un arquitecto para poder arreglar aquellos desperfectos con los que contaba una muralla, casi cerca de los años 307 y 306 a.C. En otro de los documentos que se han podido rescatar, se habla también de la paga que se le tenía que dar a un arquitecto en concepto de obras realizadas en el Erecteión durante el periodo de 409 a 408 a.C.

Elementos de la arquitectura militar griega

Murallas

Unos de los elementos que no podían omitir en las construcciones militares griegas fueron las murallas. Algunas de ellas, las más antiguas, fueron las que dieron lugar a los recintos fortificados que más tarde recibieron el nombre de Acrópolis.

La mayoría de las murallas construidas en las ciudades, eran construidas con el fin de servir ante los peligros que hubiera hacia sus ciudades. Un ejemplo de este tipo de situaciones pueden ser las guerras contra Persia, aunque fueron más comunes en la Grecia Continental desde la época de los micenas.

Mucho se ha mencionado que los griegos también tenían que tomar en consideración algunos agujeros en las murallas. Algunos de estos agujeros eran utilizados para la salida de aguas, por lo cual tenían que pensar en diseñarlos lo más pequeño posible para que no fueran tan visibles en las murallas una vez construidas. De igual forma, también se elevaban taludes en las esquinas de estas construcciones para poder evitar ángulos muertos en la visión de estas.

Una de las funciones que destaca en la utilización de las murallas griegas fue claramente la defensa. Estas infraestructuras eran libres en cuanto a recorridos y no tenían que coincidir de manera forzosa con los límites del territorio griego de ese entonces como en el caso de las murallas de los romanos. Las murallas de los griegos, eran construcciones que se podían adaptar sin problemas a la topografía del terreno.

También buscaban poder cortar el paso de las personas enemigas para que no pudieran acceder a las ciudades como fue el caso de la muralla construida por Pericles entre la Ciudad de Atenas y El Pireo. Esta fue una de las murallas que pudo funcionar como corredor elevado ya que evitaba que los enemigos pudieran cortar la unión entre estos dos lugares.

Construcción y materiales

Dentro de la antigua Grecia, eran construidos muros para poder establecer también un sentido de poder pertenecer a esa cultura. Es decir, tenían que ser muros que indicaran con los materiales, que se pertenecía a cierto asentamiento.

Uno de los materiales con el que más se construía dentro de la antigua Grecia era la piedra. Este material podía ser aparejada de forma rectangular, con piezas de caras de cuatro lados como sillares. El resultado final de estas formas es conocido como un paralelepípedo, el cual era uno de los medios más baratos de construcción de ese entonces. Pero, si la ciudad donde se fueran a llevar a cabo estas construcciones, tenía más recursos disponibles, se podía mandar a labrar la piedra por varias de sus caras y estas eran aparejadas de manera poligonal, lo cual le daba más resistencia a los muros y a las murallas.

Muchas de estas murallas, las cuales eran construidas en la antigua Grecia, eran sujetas a remodelaciones dependiendo de las tensiones políticas que surgieran entre los estados. Algunas de ellas podían ser modificadas incluso hasta en sus trazados. Uno de los métodos utilizados para realizar este tipo de construcciones era el llamado «emplecton». Este método consistía en aparejar dos paredes pétreas paralelas y rellenarlas con arcilla y también con mampostería.

Puertas

Las puertas eran unos de los sitios más fáciles de atacar ya que no estaban hechas de materiales resistentes. Es por eso que durante la antigua Grecia, se tuvieron que utilizar métodos especiales para que fueran espacios seguros. Uno de los primeros métodos que se utilizaron fue el crear espacios de transición entre el exterior y la ciudad. A modo de patios, se podía ganar más tiempo para poder proteger estas ciudades.

En varias ocasiones, era común ver puertas seguidas, entre dos o tres para poder atrasar un poco la entrada de los ejércitos por lo que les daba tiempo de conseguir más personas o elementos para poder combatirlos.

Torres

Las torres eran otro elemento constructivo que no podía faltar en su arquitectura militar. Las torres, eran de las construcciones más costosas que se hacían en esa época. Una de las funciones principales de las torres eran evitar que los enemigos pudieran acercarse demasiado a las murallas y atacarlos. Muchas de ellas, fueron construidas a base de piedra o adobe, eran construcciones macizas hasta tener la altura adecuada.

Había varios tipos de torres que eran construidas según las necesidades de las ciudades. Algunas eran hechas de plantas rectangulares o cuadradas, eran de las más baratas por lo cual, eran de las más comunes. Otras eran las de planta en forma poligonal, estas eran una solución intermedia en cuanto a costos y eran más eficientes que las de planta cuadrada o rectangular.

Existen otros tipos de torres, como los de la planta en pico y también las circulares o semicirculares. Estas tenían beneficios y desventajas como el ser más costosas, pero también ayudaban gracias a sus muros curvos a desviar los proyectiles sin que impactaran directamente con las murallas o ciudades.

Las torres de vigía eran otras de las estructuras que estaban edificadas a las orillas de las ciudades pero que podían mirar hacia ellas sin problemas pues ese era uno de sus fines. Cada una de las torres, tenía la ventaja de tener una identidad propia y en algunos casos se podían convertir en pequeñas fortalezas debido a sus características. El construir una torre de vigía, implicaba tener en cuenta que los recursos para su construcción iban a ser más costosos que los usados en las torres de defensa.

Una de las funciones de las torres de vigía, era poder avisar a las ciudades que había enemigos acercándose hacia ellos para así poder poner en práctica sus planes y defender sus posiciones.

Fortalezas, fosos y campos fortificados

Algunos centros construidos dentro de las ciudades griegas fueron fortificados desde los primeros años de su aparición. Ayudaban a poder tener a salvo a las personas y también a delimitar los espacios que fueran pertenecientes a las ciudades. Algunas de las Acrópolis que fueron posteriores a la de Atenas, se entendían como centros religiosos, monumentales y públicos. Estos espacios eran vistos más que como fortalezas ya que surgieron en ciudades que fueron expandiéndose con el tiempo y que fueron delimitados por nuevas murallas.

Los fosos, muchas veces eran colocados pegados a las murallas. Estos tenían la finalidad de ayudar a proveer el agua de las ciudades. También se utilizaban como elementos de defensa. Una de las técnicas que más se utilizaba en ese entonces era comunicar los túneles de forma subterránea con los fosos. De este modo se podía drenar todo lo que los atacantes tiraran con el objetivo de cerrar el foso.

Los campos fortificados, fueron una evolución de los mismos fosos. Estos tuvieron el objetivo de retrasar o impedir el avance de las tropas enemigas. En estos espacios, eran colocados elementos que los griegos inventaban como trampas cubiertas con estacas afiladas, muretes, entre otros, aprovechando la topografía y sobre todo la vegetación del lugar.

Estas construcciones se llevaban a cabo con la finalidad de proteger a las ciudades que ya se tenían edificadas. Muchas personas en la antigüedad, solían llegar a varias tierras con el objetivo de conquistar esas zonas y así poder expandir sus territorios. Es por eso que las personas tuvieron que ingeniárselas con ayuda de la arquitectura para poder tener espacios seguros y tranquilos para las personas.

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