Arquitectura prefabricada

La arquitectura prefabricada es un sistema que se ha ido abriendo paso dentro del mundo de la construcción. A pesar de la falta de confianza que puede generar en algunas personas, es una buena alternativa si se buscan soluciones que sean amigables con el medio ambiente.

¿Qué es?

Los tiempos y los ritmos de vida cambian y, junto con ellos, surgen nuevas demandas y necesidades. En el ámbito de la construcción, la tipología de las construcciones se tiene que ir adaptando constantemente a la evolución de los estilos de vida y se abre al mercado a nuevas posibilidades, como es el caso de la arquitectura prefabricada.

Las viviendas y estructuras de arquitectura prefabricada se distinguen por ser fabricadas, al menos en parte, de forma industrial, y luego se ensamblan en su ubicación final, conservando su durabilidad con el paso del tiempo.

Aunque la historia de este tipo de construcciones se remonta a siglos atrás, es en la actualidad cuando se presentan como una opción atractiva para aquellos que buscan un lugar donde vivir, con la expectativa de lograr ahorros en los costos de construcción, al mismo tiempo que mantienen los estándares de confort, seguridad y eficiencia energética que se esperan en las construcciones modernas. Este enfoque se alinea con la creciente demanda de viviendas más accesibles y respetuosas con el medio ambiente dentro del mundo de la construcción.

Prefabricación

La historia de la prefabricación se remonta directamente a las civilizaciones del antiguo Egipto, cuando se comenzaron a tallar los bloques utilizados en la construcción de las pirámides cerca de las canteras. Estos bloques tuvieron que ser transportados de manera eficiente a través del Río Nilo en barcas hasta su ubicación final de construcción.

En épocas siguientes, durante el periodo del Renacimiento, encontramos ejemplos de casas prefabricadas. Existe documentación que revela que Leonardo da Vinci ideó un sistema de construcción modular para la creación de nuevas colonias en el Valle del Loira. Este innovador enfoque implicaba la producción de las partes de dichos edificios en una fábrica ubicada en la misma ciudad.

Además, se pueden identificar casos de construcciones prefabricadas no permanentes utilizadas para alojar tropas en tiempos de guerra, las cuales eran transportadas a través de buques desde Gran Bretaña hasta diversas colonias.

Es importante señalar que la casa y construcciones prefabricadas han enfrentado prejuicios a lo largo de la historia. Este tipo de edificaciones se solía entender como una forma de construcción de baja calidad y de carácter temporal, y esta percepción negativa persistió hasta tiempos relativamente recientes. Sin embargo, algunas personas reconocieron la versatilidad de la prefabricación y dedicaron sus esfuerzos a desarrollar esta idea a lo largo de sus carreras.

Un ejemplo destacado es Walter Gropius, fundador de la Bauhaus, quien siempre exploró este proceso con el objetivo de lograr ahorros en costos y reducir los tiempos de construcción. Gropius combinó diferentes métodos de trabajo para evitar la pérdida de la individualidad de las viviendas y ofreció la posibilidad de futuras ampliaciones en estas estructuras.

Inicios

La construcción prefabricada tuvo su origen en la idea principal de reducir costos y acelerar el proceso de construcción. Para lograr este objetivo, se tuvieron que pensar diversas estrategias que implicaban trasladar una parte del proceso de construcción a instalaciones industriales y adoptar enfoques como la repetición, modularidad, integración, normalización y optimización.

Dentro de ese contexto, se enfrentaba la necesidad de construir en grandes cantidades y de manera rápida y económica, dado que los recursos económicos eran limitados. Sin embargo, el proceso de adopción de la construcción prefabricada se prolongó más de lo que se había pensado, llegando a su punto crítico durante el auge demográfico de las décadas de 1960 y 1970, impulsado por la migración masiva a las ciudades.

La construcción prefabricada se extendió en toda Europa, pero su periodo fue más intenso en los países altamente industrializados, mientras que en las regiones más cálidas, menos industrializadas y con una rica herencia cultural e histórica, su expansión fue más limitada. Como resultado, en el Norte de Europa se fundó una sólida industria de construcción prefabricada, mientras que en el Sur de Europa apenas progresó.

Retos en la historia

A pesar de las posibilidades tecnológicas de la actualidad que permiten la creación de edificaciones de alta calidad, a precios accesibles y con una gran variedad de diseños, la construcción prefabricada ha experimentado un estancamiento, en gran medida debido al rechazo social. Este rechazo tiene varios puntos que se deben tocar. Por un lado, con la caída del comunismo, en los países del Este se continuaron construyendo viviendas prefabricadas de buena calidad, pero el concepto de vivienda prefabricada ya estaba asociado en la mente de la gente que no estaba bien posicionada económicamente del régimen comunista, lo que llevó a que rechazaran de forma inmediata el nuevo sistema de construcción.

Por otro lado, las primeras viviendas prefabricadas construidas en los antiguos países comunistas eran pequeñas, de mala calidad y con una apariencia poco atractiva. Este aspecto negativo se asocia rápidamente con la idea de «vivienda prefabricada». A pesar de que se estuvieron tratando de mejorar con el tiempo y la diversidad formal de los sistemas de construcción prefabricada de la actualidad, la percepción original de la construcción prefabricada sigue en la mente de la gente.

Infraestructura

Es importante destacar que estos bloques prefabricados de viviendas solían carecer por completo de infraestructuras adecuadas. Como resultado, las viviendas se limitaban a cumplir una función básica de alojamiento, sin ofrecer muchas comodidades. Sin embargo, en contraste con esta situación, en algunos países como es el caso de la actual República Checa, los bloques de viviendas prefabricadas eran habitados no solo por las clases menos privilegiadas, sino también por comerciantes, profesionales liberales y, en general, por estratos más acomodados.

Es cierto que las viviendas prefabricadas construidas en la década de 1970 y 1980 en la República Checa tenían una calidad muy elevada, incluso superior a la de las viviendas convencionales construidas en la actualidad. Sin embargo, la razón que hay detrás de esta amplia aceptación social no solo se debe a la calidad de las viviendas en sí, sino también a la presencia de una infraestructura y equipamiento adecuados en los vecindarios donde se erigieron estos bloques de viviendas prefabricadas. En última instancia, a pesar de sus notables ventajas, la arquitectura industrializada y prefabricada no ha logrado ganarse completamente la confianza de la sociedad.

Sin embargo, todo indica que la situación está destinada a cambiar drásticamente en los próximos años.

Evolución

Indudablemente, el aspecto tosco, sin chiste, repetitivo, monótono y simple de los edificios prefabricados en el norte de Europa durante las décadas de 1970 y 1980 tuvo mucho que ver al reforzar la imagen negativa que ya se tenía de la construcción prefabricada. Sin embargo, desde entonces, los sistemas constructivos industrializados y prefabricados han experimentado una evolución bastante buena, y en la actualidad, las posibilidades de diseño son prácticamente ilimitadas.

De hecho, se pueden identificar tres etapas distintas en esta evolución. En la primera etapa, se desarrollaron productos con un diseño constructivo y soluciones que eran extremadamente rígidas, lo que realmente limitaba la creatividad de los arquitectos.

En ese momento, el enfoque arquitectónico se centraba principalmente en la organización espacial general del conjunto, más que en el diseño individual de las viviendas. Sin embargo, en la segunda etapa, surgieron productos que permitieron cierta flexibilidad en cuanto a los diseños, con el objetivo de crear sistemas de componentes semiabiertos.

Estos sistemas permitían a los diseñadores elegir entre una variedad limitada de tipologías a partir de diseños de componentes altamente elaborados pero menos adaptables. Finalmente, en la actualidad estamos siendo testigos de una tercera etapa en la aplicación de sistemas prefabricados.

En la actualidad, se están construyendo sistemas prefabricados que ofrecen una amplia variedad de posibilidades para el desarrollo de diversas tipologías de diseño. Gracias a la tecnología y a los avanzados sistemas como lo es el caso de CAD, CAM y CAE, prácticamente podemos fabricar cualquier componente de un edificio en una instalación industrial, para luego ser ensamblado en el lugar correspondiente en la obra, lo que abre un sinfín de oportunidades en términos de diseño arquitectónico.

Beneficios

Esta forma de arquitectura, ya sea modular o prefabricada, presenta ventajas importantes desde una perspectiva ecológica y medioambiental. En primer lugar, promueve el reciclaje y la utilización de materiales con estas características. Además, facilita la incorporación de sistemas como las placas solares, que cumplen con estándares de eficiencia y, por lo tanto, tienen un menor impacto ambiental.

Tanto las casas prefabricadas como las modulares permiten reducir los tiempos de construcción en comparación con las edificaciones tradicionales. La arquitectura modular aborda las limitaciones y deficiencias de la prefabricación, lo que disminuye aún más el impacto en el entorno y mejora la calidad de los acabados de la vivienda. Además, es más fácil adaptarse a normativas específicas de diferentes países.

El costo de ambos enfoques puede ser considerablemente menor que el de las construcciones tradicionales, aunque es importante tener en cuenta que, contrariamente a lo que creen muchas personas, el precio puede aumentar significativamente al utilizar ciertos materiales.

En resumen, estos enfoques ofrecen amplias posibilidades en comparación con las edificaciones tradicionales que requieren obras muy largas para su finalización, sin renunciar a la atención a los detalles en el diseño. Además, el tamaño ya no es un problema, especialmente en el caso de las viviendas modulares, ya que es posible construir una amplia variedad de viviendas independientemente de sus dimensiones en metros cuadrados.

Más ventajas

Alta resistencia y robustez

Estos sistemas pueden igualar la resistencia estructural de las construcciones convencionales, siendo capaces de soportar diversos tipos de cargas, ya sean verticales u horizontales. Además, muestran una menor deformación estructural en elementos horizontales como las losas.

Amplia variedad de formas arquitectónicas

En la actualidad, es posible fabricar una amplia gama de piezas prefabricadas con formas irregulares y tamaños diversos, los cuales pueden ensamblarse para lograr diseños arquitectónicos personalizados y creativos, satisfaciendo las visiones de los arquitectos.

Resistencia al fuego

Los paneles prefabricados de hormigón armado ofrecen una resistencia al fuego de una a dos horas en promedio, sin necesidad de protección adicional, lo que contribuye a la seguridad de los edificios.

Reducción de costes

La construcción con sistemas prefabricados de hormigón armado y pretensado puede disminuir los costes de construcción en un promedio del 7% en comparación con otros métodos de construcción.

Velocidad de construcción

Los paneles prefabricados de hormigón permiten acelerar el proceso de construcción, pudiendo ser hasta cuatro veces más rápido que los métodos convencionales y el doble de rápido que la construcción basada en elementos prefabricados de acero.

Inercia térmica

La elevada masa de los elementos de hormigón contribuye a una alta inercia térmica, lo que se traduce en un menor consumo energético de los edificios. En verano, los edificios retienen la frescura durante el día, mientras que en invierno conservan el calor acumulado de la radiación solar.

Aislamiento y sostenibilidad

Aislamiento acústico

Los sistemas prefabricados de hormigón armado y pretensado, debido a su peso, ofrecen un excelente aislamiento acústico, mejorando la calidad de vida en el interior de los edificios.

Sostenibilidad

El hormigón es un material de construcción que requiere menos energía en su producción, lo que lo convierte en una opción sostenible desde el punto de vista medioambiental. Estas ventajas hacen que los sistemas prefabricados de hormigón sean una elección atractiva para proyectos de construcción que buscan eficiencia, sostenibilidad y calidad estructural.

Desventajas

Es cierto que existen desafíos y limitaciones dentro de sistemas constructivos prefabricados y también incluso los que son prefabricados de concreto. Algunas de estas limitaciones a estos sistemas pueden ser:

Falta de información

La falta de conocimiento y comprensión de la mecánica estructural, la preparación y el diseño de estos elementos puede ser un obstáculo importante. La educación en este campo es a menudo limitada en las universidades y la formación adicional suele tener que obtenerse de cursos de posgrado o maestrías. Esto significa que arquitectos, ingenieros y contratistas pueden perderse las ventajas técnicas y económicas de estas tecnologías avanzadas de construcción debido a la falta de capacitación y acceso a información.

Limitaciones

La implementación de sistemas constructivos prefabricados a menudo está restringida por diversas limitaciones de empresas. Estas pueden incluir el tamaño de las instalaciones de concreto, la sección transversal admisible de ciertos elementos estructurales, la elección de fachadas, la capacidad de carga de grúas torre y la disponibilidad de mano de obra calificada para este tipo de trabajos.

Limitaciones tecnológicas

La producción de elementos prefabricados de hormigón de alta calidad requiere una infraestructura tecnológica significativa, que a menudo es costosa de establecer y mantener. Esto incluye equipos especializados, instalaciones adecuadas y sistemas de control de calidad avanzados. Las empresas que deseen adoptar estas tecnologías deben realizar inversiones importantes para poder competir en este campo.

A pesar de estos desafíos, es importante mencionar que los sistemas constructivos prefabricados y prefabricados de concreto siguen siendo una opción importante para mejorar la eficiencia y la calidad en la construcción y se espera que, con el tiempo, se superen muchas de estas limitaciones a medida que la industria evoluciona y se adapta.

Sistemas de prefabricación con diversos materiales

Es interesante observar cómo la construcción prefabricada ha experimentado un crecimiento y evolución notables en Europa, con un enfoque en tres materiales fundamentales: madera, acero y hormigón armado.

Madera

La construcción industrializada basada en madera ha ganado terreno en la última década, en gran parte debido al alto costo de las viviendas convencionales. La construcción de viviendas prefabricadas de madera suele ser más económica en comparación con las construcciones tradicionales, lo que ha llevado a un aumento en su popularidad. Además, la flexibilidad de estas construcciones ha permitido que algunas personas construyan por su cuenta en terrenos con los que ya cuentan. En España por ejemplo, se construyen alrededor de 5,000 viviendas de este tipo al año.

Acero

La construcción industrializada y prefabricada con módulos y estructuras de acero es común en el mercado, especialmente en España. Esta tendencia se debe en parte a la percepción errónea de que las construcciones de acero son más robustas y duraderas que las de madera. Además, la construcción prefabricada de acero se ha expandido a otros tipos de edificios, como colegios, hoteles, gasolineras y edificios administrativos, debido a su coste reducido y a la rapidez de construcción.

Concreto armado

La construcción prefabricada basada en concreto armado es ampliamente utilizada en Europa, especialmente en España, donde representa aproximadamente el 10% del mercado de concreto de toda la región. Las construcciones de concreto armado son valoradas por su robustez, resistencia al fuego, aislamiento acústico, inercia térmica, economía y sostenibilidad. Estos sistemas prefabricados se han utilizado en una variedad de tipologías de edificios y han evolucionado significativamente en las últimas seis décadas, pasando por tres etapas claramente definidas.

Podemos mencionar que la construcción prefabricada ha experimentado un crecimiento y una evolución notables dentro de este continente, con un enfoque en diversos materiales y beneficios asociados a cada uno. La elección del material depende en gran medida de las necesidades y preferencias específicas de los proyectos de construcción, así como de las consideraciones económicas y medioambientales.

¿Quien escribió este artículo?

Naomi Santa Olalla

Arquitecta y diseñadora de interiores.
Me gusta escribir y leer artículos relacionados con proyectos arquitectónicos y también conocer su solución en cuanto al interiorismo.


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