Cómo ganar un concurso de arquitectura

Los concursos de arquitectura pueden ser uno de los eventos más divertidos y llenos de oportunidades que hay. 

Dentro de este artículo vamos a dar algunos tips para poder ganar un concurso de arquitectura.

¿Concursos de arquitectura?

Desde hace muchos años, los concursos de arquitectura representaban una de las principales oportunidades de trabajo para las personas que se desarrollaban en el mundo de la arquitectura. En aquel entonces, los ayuntamientos planificaban la construcción de una amplia variedad de equipamientos públicos como parte de sus agendas políticas, lo que resultaba en una gran cantidad de concursos públicos para proyectos como auditorios, polideportivos, colegios, piscinas climatizadas y centros culturales.

Sin embargo, con la caída de la economía a nivel global, la oferta de concursos públicos disminuyó mucho. A medida que el número de arquitectos que se presentaban a estos concursos aumentaba, las posibilidades de ganar uno se redujeron verdaderamente. Esto obligó a los arquitectos a perfeccionar sus propuestas para poder competir en un mercado más competitivo.

Hoy en día, la presentación de un proyecto para un concurso de arquitectura nos pide un alto nivel de conocimientos y precisión. Los arquitectos deben sobresalir no solo en términos de diseño, sino también en cuanto a la viabilidad técnica, la sostenibilidad, la integración con el entorno y la capacidad para satisfacer las necesidades del cliente y los usuarios finales. La competencia es fuerte, y solo los proyectos más innovadores, creativos y bien fundamentados tienen la posibilidad de destacar y ser seleccionados como ganadores en alguno de estos concursos que se llevan a cabo en la actualidad.

Tipo de concurso

Los concursos de arquitectura se dividen principalmente en dos categorías: concursos de ideas y concursos de arquitectura.

Los concursos de ideas se centran en premiar el concepto y la idea detrás del proyecto, no necesariamente se tiene que llevar a cabo la construcción del mismo. Estos concursos suelen estar abiertos tanto a estudiantes como a arquitectos ya más establecidos. El punto clave de estos concursos está en la creatividad y la originalidad del diseño, y los proyectos ganadores a menudo se destacan por su innovación y visión futurista.

Por otro lado, los concursos de arquitectura van más allá de la fase conceptual y para ellos es necesario  considerar aspectos adicionales como los costos, los aspectos técnicos, la viabilidad constructiva, los agentes que intervienen en el desarrollo del mismo y la planificación del proyecto. Estos concursos están dirigidos específicamente a arquitectos profesionales, y el ganador puede obtener la oportunidad de llevar a cabo la construcción del proyecto. Aquí, el desafío se encuentra en encontrar el equilibrio entre la excelencia arquitectónica y la practicidad, asegurando que el diseño propuesto pueda ser realizado dentro de los límites del presupuesto y de logística ya establecidos.

Fuente: Buenos Aires Ciudad

Requisitos

Una de las claves iniciales para poder ganar un concurso de arquitectura es poder entender de pies a cabeza los requisitos de este tipo de proyectos. Para ello, va a ser necesario que leas muy bien las características de este tipo de eventos para que puedas ofrecer lo que ellos están buscando.

Comprender completamente los requisitos del concurso se vuelve muy importante para poder presentar una propuesta exitosa. Esto abarca explorar todos los aspectos del concurso, desde el tema hasta el alcance del proyecto, los criterios de evaluación y las restricciones que se hayan planteado.

Primero que nada, es fundamental comprender el tema del concurso, ya que servirá como la base sobre la cual se desarrollará la propuesta que tú y tu equipo presenten. Esto implica analizar detenidamente cualquier información que te hayan dado sobre el tema, así como investigar y comprender el contexto más a fondo en el que se lleva a cabo el concurso. El alcance del proyecto es otro aspecto bastante importante que debe entenderse por completo. Dentro de este apartado podremos delimitar claramente los objetivos, las metas y las expectativas del proyecto, así como identificar cualquier requisito específico que deba cumplirse.

Los criterios de evaluación son los estándares que se utilizarán para juzgar las propuestas presentadas. Es por eso que resulta importante saber cuáles son estos criterios para poder asegurarnos de cumplir con lo que se solicita desde el inicio. Esto puede traducirse en aspectos como la originalidad, la viabilidad técnica, la innovación, la sostenibilidad, entre otros, según lo que se haya especificado en los criterios de evaluación del concurso.

¿Cómo elegir el adecuado?

Al elegir participar en un concurso, son varios factores los que deben tenerse en cuenta, siendo los principales el premio, los plazos y el tema con el que vaya a llevarse a cabo el concurso.

Es importante seleccionar un tema que domines y en el que te sientas cómodo, ya que esto te permitirá destacar tus fortalezas y ofrecer una propuesta que le guste a las personas del jurado. Aparte, si el concurso suele extenderse bastante, vas a poder estar entusiasmado con lo que estás presentando e investigando.

No hay que olvidarse de considerar los plazos establecidos para el concurso. Es recomendable aprovechar al máximo el tiempo disponible, comenzando a trabajar en el proyecto desde el primer día que se presenta el concurso. Esta anticipación te dará una ventaja en la competencia, ya que tendrás más tiempo para desarrollar y pensar bien tu propuesta, así como para poder resolver cualquier contratiempo que pueda surgir.

En cuanto al premio, si es que existe alguna recompensa monetaria, es importante que cubra, como mínimo, los gastos asociados con la participación en el concurso. En caso de resultar ganador, debes de analizar que sea suficiente para remunerar a tu equipo por su trabajo. Esto te podrá garantizar que la participación en el concurso sea financieramente viable y que tu equipo pueda ser compensado adecuadamente por su esfuerzo y dedicación.

Investigaciones

Otro de los tips para ganar que podemos mencionar es poder explorar a fondo el sitio del proyecto, no solo desde una perspectiva física, sino también histórica, cultural y social. Todos estos factores serán claves en poder desarrollar un diseño que se integre de manera armoniosa con su entorno y que responda adecuadamente a las necesidades de la comunidad. Al comprender el contexto histórico del lugar, podemos identificar elementos arquitectónicos o culturales que puedan ser preservados, restaurados o reinterpretados en el nuevo diseño, lo que contribuye a la conservación del patrimonio y la identidad local.

Además, si nosotros estudiamos el contexto cultural y social del sitio, podemos entender mejor las prácticas, tradiciones y valores de la comunidad que lo habita. Esto nos permite diseñar espacios que promuevan la inclusión, la participación y el sentido de pertenencia, fomentando así la convivencia social y el bienestar de sus habitantes.

Desde una perspectiva física, investigar el entorno natural del sitio nos brinda información valiosa sobre su topografía, geología, hidrología y biodiversidad, entre otros aspectos. Esto nos ayuda a aprovechar al máximo los recursos naturales disponibles. Del mismo modo, nos ayuda a minimizar los impactos ambientales negativos y a crear espacios sostenibles y resilientes que se integren armoniosamente con el paisaje circundante.

Sin duda, una investigación exhaustiva del sitio del proyecto nos puede dar una base sólida para el diseño, permitiéndonos crear espacios que no solo sean estéticamente atractivos y funcionalmente eficientes, sino también culturalmente significativos, socialmente inclusivos y ambientalmente responsables.

Intención de la propuesta

Si lo que tienes en mente es poder ganar ese concurso, tienes que tener un concepto sólido y una narrativa convincente en el proceso de diseño arquitectónico. Esto nos proporciona una dirección clara y coherente para el proyecto. El concepto actúa como un marco conceptual que de algún modo es una guía para todas las decisiones de diseño, desde la disposición espacial hasta la selección de materiales y detalles. Además, una narrativa bien articulada ayuda a comunicar la visión y la intención detrás del diseño propuesto de una forma adecuada. De este modo se facilita la comprensión y la conexión emocional con el proyecto.

Al desarrollar un concepto, es importante considerar tanto los aspectos funcionales como los estéticos del proyecto, así como su contexto cultural, social y ambiental. El concepto debe capturar la esencia del proyecto y transmitir su propósito más importante de manera clara y concisa. Esto puede lograrse a través de la identificación de temas clave, la exploración de metáforas visuales o la creación de narrativas que resalten la historia o el significado detrás del diseño.

Una vez establecido el concepto, es importante comunicarlo ya sea primero a tu equipo y después con alguien que no tenga conocimiento del tema para ver si podemos comunicarlo de manera efectiva. Esto se puede hacer a través de representaciones visuales, presentaciones verbales y documentos escritos. Las imágenes, los diagramas y las maquetas pueden ayudar a visualizar el concepto y transmitir su atmósfera y carácter distintivos. Las presentaciones verbales permiten al equipo de diseño y a los clientes poder afinar el concepto, mientras que los documentos escritos, como declaraciones de diseño o narrativas conceptuales, proporcionan una descripción detallada de la visión y la intención que hay detrás del proyecto.

Trabajo en equipo

Contar con un equipo fuerte es fundamental para poder ofrecer un producto de calidad en cualquier concurso. Es importante tener en cuenta que es posible que te encuentres compitiendo contra equipos numerosos, como por ejemplo, grupos de estudiantes de arquitectura dirigidos por un profesor que los guía lo cual puede representar un desafío para tu equipo.

El equipo que se cree para el concurso debe ser dirigido por una persona que sea el coordinador. También es importante que dicho grupo esté compuesto por personas que abarquen diversas áreas que puedan fusionarse durante el concurso. Cada miembro del equipo debe ser capaz de ayudar en su área específica de especialización, pero también estar dispuesto a colaborar activamente en otros aspectos del proceso. Es importante considerar que el premio económico del concurso puede influir en el número de integrantes del equipo, por lo que es necesario planificar con anticipación de manera estratégica, la composición del equipo en función de esto.

Es común escuchar en la actualidad que la mayoría de los equipos ganadores en concursos ganan puntos gracias a la calidad de los renders y las infografías. Aunque pueda resultar desalentador, esto suele ser verdadero en muchos casos. Por lo tanto, es importante asegurarse de que el equipo cuente con la capacidad para producir renders y visualizaciones de alta calidad que puedan comunicar efectivamente la visión y el diseño propuestos. De este modo estamos seguros que la idea se podrá comunicar de forma efectiva.

Presentación

Es cierto que en el mundo de la arquitectura no existe un enfoque único o un instructivo para realizar un proyecto. Desde las primeras etapas de nuestra formación, aprendemos que cada proyecto es único y está influenciado por una variedad de factores, desde las necesidades del cliente hasta las condiciones del sitio y el contexto cultural.

Como hemos mencionado, es importante poder tener en cuenta todos estos condicionantes al comenzar un proyecto, especialmente cuando se trata de participar en concursos. Ya sea un concurso de ideas o uno destinado a la construcción real, es esencial evaluar cuidadosamente todos los aspectos que pueden influir en el diseño y la presentación.

Sin embargo, independientemente de la naturaleza del concurso, hay un aspecto que no debemos pasar por alto: la impresión visual y la capacidad de captar la atención del jurado. Estando dentro de un entorno competitivo donde el jurado puede revisar numerosos proyectos en poco tiempo, es fundamental destacar desde el principio del evento. Esto puede lograrse mediante una maquetación muy buena, un enfoque original o incluso unas infografías muy bien diseñadas que comuniquen claramente la visión y la intención detrás del diseño propuesto.

Innovación y originalidad

Nunca debemos olvidar que la innovación y la originalidad son elementos fundamentales en el diseño arquitectónico, ya que permiten destacar una propuesta entre la competencia y marcar una diferencia significativa en el panorama arquitectónico. La capacidad de pensar de manera creativa y de proponer soluciones innovadoras a los desafíos del diseño es lo que distingue a los arquitectos y sus proyectos.

En un mundo donde la arquitectura está en constante evolución y donde las demandas y expectativas de los clientes son cada vez más exigentes. Es por eso que la capacidad de ofrecer ideas frescas y soluciones creativas se vuelve importante. Esto no solo implica pensar fuera de lo convencional, sino también explorar nuevas tecnologías, materiales y procesos constructivos que puedan transformar la forma en que concebimos y experimentamos el entorno construido.

Al incorporar la innovación y la originalidad en el diseño arquitectónico, no solo se logra crear espacios más funcionales y estéticamente atractivos, sino también se abre la puerta a nuevas formas de abordar los desafíos sociales, económicos y ambientales. Desde la sostenibilidad hasta la inclusión social, la arquitectura innovadora tiene el potencial de generar un impacto positivo en la sociedad y en el medio ambiente.

Además, la originalidad en el diseño arquitectónico puede ayudar a diferenciar un proyecto en un mercado saturado y bastante competitivo. Al ofrecer algo único y distintivo, se pueden captar la atención de los clientes y del público en general, lo que puede traducirse en oportunidades de trabajo y reconocimiento profesional.

Fuente: Pinterest

La práctica hace al maestro

La práctica y la experiencia previa en concursos de arquitectura son fundamentales para desarrollar habilidades, poder corregir o mejorar estrategias y aumentar las posibilidades de éxito en futuras competencias. El poder participar en concursos anteriores proporciona una invaluable oportunidad para aprender de los éxitos y desafíos experimentados a lo largo del proceso.

Uno de los beneficios más importantes de la práctica en concursos de arquitectura es la oportunidad de aplicar y mejorar tus habilidades técnicas y creativas en un entorno competitivo y desafiante. Cada concurso ofrece la posibilidad de enfrentarse a problemas de diseño únicos, trabajar dentro de restricciones específicas y desarrollar soluciones innovadoras. A través de la práctica, los arquitectos pueden mejorar su capacidad para generar ideas originales, comunicarlas de manera efectiva y llevarlas a la realidad.

Además, la experiencia previa en concursos permite a los participantes aprender de los errores y los éxitos pasados. Para ello, podrás analizar proyectos anteriores, entender qué aspectos funcionaron bien y cuáles podrían haberse mejorado, es esencial para el crecimiento profesional. Esta retroalimentación ayuda a los arquitectos a identificar áreas de mejora, ajustar sus enfoques y desarrollar estrategias más efectivas para futuras competencias.

Participar en concursos seguido, también brinda da la oportunidad de establecer redes profesionales, colaborar con colegas y recibir retroalimentación de expertos en el campo. Estas conexiones pueden ser muy buenas para obtener apoyo y orientación, así como para abrir nuevas oportunidades laborales.

Tiempo y organización

El poder gestionar el tiempo y organizar el proceso de diseño y presentación en un concurso de arquitectura es una de las cuestiones más importantes. La gestión adecuada del tiempo garantiza que se cumplan los plazos establecidos y se maximice la eficiencia en todas las etapas del concurso.

Una estrategia que nunca falla es poder establecer un cronograma detallado que incluya todas las tareas y actividades necesarias para el concurso. Estas pueden ir desde la investigación inicial hasta la entrega final del proyecto. Dividir el trabajo en pequeñas tareas y asignar plazos específicos para cada una ayuda a mantener el progreso constante y evitar la acumulación de trabajo de última hora.

Además, es importante priorizar las tareas pendientes según su importancia y urgencia. Identificar las actividades críticas y dedicar tiempo y recursos adecuados a cada una permite enfocar los esfuerzos en los aspectos más relevantes del proyecto. Esto ayuda a evitar desviaciones del plan y a mantener el enfoque en los objetivos principales del diseño.

Logros 

Otra estrategia útil es establecer logros o puntos de control a lo largo del proceso. Estos logros sirven como puntos de referencia para evaluar el progreso y realizar ajustes si es necesario. Al alcanzar cada logro, se puede revisar el trabajo realizado, identificar posibles problemas o áreas de mejora, y ajustar el plan así sea necesario.

Recordemos que la comunicación efectiva y la colaboración en equipo son fundamentales para una gestión del tiempo exitosa. Mantener una comunicación abierta y transparente con los miembros del equipo, compartir actualizaciones y resolver cualquier problema de manera proactiva ayuda a mantener el proyecto en marcha y minimizar los retrasos.

Retroalimentación

Revisar y obtener retroalimentación durante el proceso de diseño es una de las partes más importantes para perfeccionar y mejorar la propuesta final en un concurso de arquitectura. Tanto la revisión interna dentro del equipo como la retroalimentación externa de colegas y mentores desempeñan un papel vital en este proceso.

Internamente, la revisión entre los miembros del equipo permite identificar posibles áreas de mejora y resolver problemas antes de que se conviertan en obstáculos o retos importantes. Cada miembro del equipo puede aportar una perspectiva única y experiencia especializada, lo que enriquece el proceso de diseño y ayuda a abordar diversos aspectos del proyecto de manera integral. Además, la revisión interna fomenta la colaboración y el intercambio de ideas entre las personas del equipo, lo que puede llevar a soluciones innovadoras y creativas.

Por otro lado, la retroalimentación externa de colegas o profesores, proporciona una visión objetiva y crítica desde una perspectiva externa al proyecto. Estas personas pueden ofrecer comentarios imparciales y constructivos basados en su experiencia y conocimientos, lo que ayuda a identificar puntos ciegos o áreas de mejora que el equipo interno puede haber pasado por alto. La retroalimentación externa también puede ayudar a validar e incluso respaldar las decisiones de diseño, lo que aumenta la confianza en la propuesta final.

¿Quien escribió este artículo?

Equipo COARINS

Somos COARINS, una cooperativa de arquitectos, ingenieros y diseñadores de interiores apasionados por la educación de calidad en el sector de la construcción. Nuestro objetivo es brindar una formación integral y accesible para todos aquellos interesados en el diseño arquitectónico, ingeniería y diseño de interiores.


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