Análisis del Palacio Postal de la CDMX

El Palacio Postal de la Ciudad de México es uno de los edificios más emblemáticos del país. En este artículo vamos a platicarte un poco sobre su historia y algunas de sus características más importantes.

Ubicación

El Palacio Postal es conocido también como Palacio de Correos o como la 5ta Casa de Correos de la ciudad. Es conocido por ser un edificio dedicado a servicios públicos y también por ser parte de la sede de la dirección general de correos. En la actualidad, también es conocido por ser un museo y por tener una biblioteca.

Este proyecto se llevó a cabo durante cinco años, desde septiembre de 1902 hasta febrero del año 1907. La obra arquitectónica tuvo un costo en la época en la que fue construida de $2, 921, 009 pesos.

La obra se encuentra localizada en una antigua calle del centro de la Ciudad de México llamada calle de Santa Isabel, esquina con San Andrés o mejor conocido como la esquina de Eje Central y Tacuba. El terreno en el que fue construida esta edificación es de aproximadamente 3, 684 metros cuadrados. Se dice que en este sitio, antes de ser construido el Palacio Postal, se encontraba un edificio de la época del virreinato conocido como el Hospital de Terceros de los Franciscanos.

Fuente: Gobierno de México

Historia

La construcción del Palacio Postal dio inicio durante el periodo de gobierno del presidente Porfirio Díaz el cual fue un periodo importante para el país en general ya que uno de los motivos de su gobierno fue hacer que México pudiera tener reconocimiento nacional e internacional. Es por eso que varias de las obras construidas en esta época de la historia se vieron influenciadas por la cultura, costumbres, moda y arquitectura europea.

Uno de los cambios que el presidente quería lograr en ese entonces era exigir un apoyo a la industria para así generar y darle más peso a servicios y obras públicas como lo eran el drenaje, el cableado para el uso del telégrafo, agua potable, transportes, luz eléctrica y comunicaciones, donde también entraron las carreteras y las vías férreas las cuales eran muy importantes en esa época. Otra de las características que tuvo el gobierno de Porfirio Díaz es que buscó tener una inversión nacional y también extranjera.

Durante estos años, se llevaron a cabo varias celebraciones como el Centenario de la Independencia de México. Para esto, el presidente ordenó la creación de varios edificios y monumentos para conmemorar esta fecha importante, es por eso que se crearon el Ángel de la Independencia, el Hemiciclo a Juárez y cuatro edificios más, el Palacio Legislativo que es ahora el Monumento a la Revolución, el Palacio de Bellas Artes, el Palacio de Comunicaciones y Obras Públicas ahora MUNAL y también el Palacio Postal o Casa de Correos.

¿Cuál era la función de una Casa de Correos?

Años atrás, una de las funciones de las «Casas de Correos» era brindar dicho servicio a las personas del país. Una de las primeras construcciones dedicadas a esto, se ubicó atrás de lo que es el Palacio Nacional entre los años 1621 a 1765. En este último año, tuvo que ser cambiada a la segunda sede que tuvo en lo que es actualmente la Calle de Guatemala. La tercera sede que se tuvo se encontró en la Calle de San Francisco entre los años 1788 a 1852 y la cuarta tuvo que ser colocada como un espacio anexo a la Casa de Moneda en la calle del mismo nombre entre los años 1852 a 1907.

Debido a la gran importancia que tuvo este medio de comunicación en esa época, se pensaba en construir espacios más grandes y tomando en cuenta elementos arquitectónicos y estéticos de otras casas de correos que ya se encontraban edificadas en otras partes del mundo como las ubicadas en Estados Unidos y en Europa.

Para llevar a cabo la construcción del proyecto del Palacio Postal, se tuvo que realizar una convocatoria donde el arquitecto Adamo Boari fue el seleccionado junto al ingeniero Gonzalo Garita para poder llevar a cabo dicho proyecto arquitectónico.

Autores

Los responsables del diseño y también de la construcción de lo que sería la 5ta Casa de Correos fueron el arquitecto Adamo Boari y el ingeniero Gonzalo Garita y Frontera.

Boari, dentro de México, tuvo una gran actividad arquitectónica ya que fue el autor de otros proyectos importantes como lo fueron la cúpula de la parroquia y el santuario de Nuestra Señora del Carmen los cuales fueron construidos en el año 1898. También hizo otros proyectos como la Parroquia de Matehuala, el Templo Expiatorio y un monumento dedicado a Porfirio Díaz. Algunos de sus proyectos más famosos son el Palacio de Bellas Artes y también el Palacio Postal.

Por otro lado el ingeniero Gonzalo Garita y Frontera, fue un personaje muy importante dentro de la construcción del Palacio Postal ya que la cimentación que él mismo propuso lo ha hecho seguir de pie hasta nuestros días. Tuvo una participación importante en los cimientos de la Columna de la Independencia y de igual forma, fue supervisor en las obras del Palacio de Bellas Artes. En el año 2000 se emitió un timbre postal en su honor por haber sido parte importante en la construcción del Palacio de Correos.

Descripción de la obra

El objetivo de este proyecto era que se pudiera construir una edificación que fuera funcional y monumental. Sobre todo, que pudiera cubrir las necesidades que se tenían en aquella época donde el servicio postal estaba en pleno auge. Esto se tenía que realizar sin dejar de lado la elegancia y estética de los edificios de ese entonces lo cual estaba fuertemente ligado al crecimiento de la nación y también a los valores de la estética europea.

En este proyecto, se tuvo que respetar la parte de la distribución con la que contaba el Hospital de Terceros y también algunos de sus cimientos. El Palacio Postal cuenta con varios accesos los cuales podemos ver en todo el perímetro de la planta arquitectónica desde la Calle de Tacuba, el Callejón Condesa los cuales dan a las ventanillas y también el acceso que se tiene en una de las torres el cual funciona como una salida de emergencia.

Se tuvieron que diseñar patios cubiertos por arquerías metálicas y domos de cristal muy grandes, los cuales cuentan con patrones geométricos. Uno de los primeros patios funciona como remate visual al entrar al palacio. En este patio podemos observar ventanillas, elevadores y una escalera monumental con huella hecha de mármol mexicano y peraltes de bronce fundido. Esta escalera funciona como acceso a la parte de los servicios y de las oficinas administrativas que se encuentran en la planta alta.

Por otro lado, el segundo nivel era el encargado de utilizar los embarques para la correspondencia y paquetes. Este era conocido como «Patio de los carteros» y se encuentra en el lugar del patio central del claustro.

Niveles

Primer y segundo nivel

La planta baja del Palacio Postal no cuenta con limitantes más que con el espacio de las ventanillas. Se pensó diseñar de esa forma ya que en este espacio es donde se concentraría el mayor número de personas de todo el edificio. Cuenta también con dos torres con escaleras hechas de mármol y de peralte de metal. En esta zona, podemos acceder a los elevadores, los cuales en la época en la que el Palacio Postal fue construido fueron muy innovadores ya que pocas edificaciones del país podían tener elevadores.

Las ventanillas, los peraltes de las escaleras y los elevadores cuentan con varios detalles hechos de herrería de bronce y patina dorada, los cuales fueron trabajados en Italia. En cuanto a las columnas del interior podemos observar que fueron hechas de escayola la cual era una técnica muy usada de la época. En ellas se trabajó el yeso de forma muy fina y posteriormente fue pintado para poderle dar un aspecto muy parecido al del mármol.

Los domos que fueron colocados en la estructura, fueron sujetados por acero con medios arcos. Estos domos fueron rediseñados por José Antonio Reich basándose en algunos de los elementos perimetrales que ya estaban en el lugar.

En cuanto al segundo nivel del Palacio Postal cuenta con un salón de recepciones que está acompañado de murales hechos por el pintor italiano Bartolomé Gallotti. En la actualidad podemos encontrar en ese espacio un comedor, unas oficinas, cocina, sala de lectura, biblioteca, servicios, un despacho y también sanitarios. Todo esto sigue conservando la misma cantidad de espacio de la distribución original.

En las trabes que llegan al segundo piso, podemos encontrar escritas algunas leyendas que son alusivas a la historia postal.

Tercer y cuarto nivel

Hasta la parte del tercer nivel, se puede observar una buena unión en cuanto a materiales, ornamentos y distribución del espacio. Este piso se encuentra delimitado por uno de los grandes domos que conforman el Palacio Postal. En este nivel, también podemos encontrar oficinas principales y salas administrativas, así como también la dirección de administración y finanzas, la dirección general, subdirectores y áreas de servicios.

Se destaca también por tener una arquería que está conformada por varias columnas de escayola muy ornamentadas. En el centro de estas podemos ver escudos pintados al óleo con hojas de oro fino de algunos de los países que fueron fundadores de la Unión Postal en el año de 1878 como Japón, Italia, México, Francia, Argentina, Brasil y Suiza.

En el cuarto y último nivel, vemos un piso completamente independiente donde podemos apreciar el cerramiento del domo que le pertenece a la escalera monumental. Cuenta con una terraza de grandes dimensiones la cual rodea el vacío del «Patio de los carteros».

Fuente: El Mágico Centro Histórico

Fachadas

Sus fachadas se encuentran revestidas con cantera de Pachuca, las cuales tienen escuderías con diversos símbolos isabelinos. Aparte de esto, podemos observar una misteriosa simbología que se representa a partir de diversos animales y vegetación, los cuales se encuentran relacionados con el servicio postal. Entre estos elementos podemos encontrar pumas, serpientes, conejos, pencas de nopal, racimos de uvas, entre otros.

Los vanos de las fachadas se encuentran en proporciones rectangulares, hechos con arcos de medio punto, peraltados y rebajados los cuales cuentan con herrería y carpintería que los caracteriza. Las columnas salomónicas del último cuerpo que compone al Palacio Postal son las encargadas de sostener arcos de medio punto haciendo una arcada de forma perimetral.

Del mismo modo, las fachadas también cuentan con figuras diferentes como leones alados, querubines y gárgolas colocados en las marquesinas.

Detalles arquitectónicos

Uno de los elementos más destacados de la parte exterior del Palacio Postal es el pan coupé. Cuenta con una marquesina hecha de hierro forjado donde podemos encontrar esculpidas las figuras de dos bueyes, timbres o cimeras de grandes escudos .

El pan coupé lo podemos encontrar más marcado en el acceso principal, donde podemos darnos cuenta que se enmarca una puerta de forma rectangular. La marquesina de bronce se colocó mediante una tornillería de acero que fue directamente anclada a las columnas, el domo de esta parte es de cristal.

El detalle que podemos ver en las ventanas es un arco rebajado con un escudo el cual tiene como remate un arco festonado. Destacan también los detalles con los que cuentan las columnas salomónicas y arcos trilobulados que son parte de las torres y que forman parte del elemento arquitectónico en su composición central.

En lo alto podemos apreciar el reloj monumental traído de Alemania, por la empresa de los Hermanos Dienner el cual funciona por un sistema de poleas, cuenta con seis campanas y tuvo que ser ensamblado en México.

También, en la fachada poniente del lugar podemos encontrar que es la única con la que se tienen 4 accesos. Esta parte del Palacio Postal, se encuentra orientada hacia el Palacio de Bellas Artes y cuenta con adornos de símbolos isabelinos, animales alados y en el acceso del patio de servicio, podemos encontrar un águila muy representativa del Porfiriato la cual tiene las alas extendidas.

En total, en el Palacio Postal podemos encontrar 15 luminarias en forma de dragones hechos de bronce. En algunas partes de la construcción como en las columnas, podemos observar cómo es que el remate de los zoclos se hizo con ornamentaciones geométricas y con una regleta superior de la parte del friso.

Materiales utilizados y sistemas constructivos

El material más utilizado en la construcción del Palacio Postal de la Ciudad de México fue acero. Este material fue fabricado por Milliken Brothers en la ciudad de Nueva York. Una vez que estuvo en el sitio de la construcción, fue ensamblado bajo la supervisión del ingeniero Gonzalo Garita. Esta estructura requirió de la misma técnica que utilizaron en los rascacielos de la ciudad de Chicago y Nueva York. Esta se llevó a cabo mediante un entramado y acompañado por columnas de acero soldadas y atornilladas que se pueden observar en el cuarto nivel del Palacio Postal.

En los cimientos de la construcción se optó por utilizar un sistema que consistió en ligar las columnas y viguetas de acero. Así se creó una especie de emparrillado de acero el cual se ahogó en concreto, esto le dio la estabilidad suficiente para un terreno complicado, tal y como lo son los terrenos en el centro de la Ciudad de México. Aparte de este tipo de cimentación, recordemos que se conservaron y utilizaron ciertas partes de la cimentación ya existente del antiguo Hospital de Terceros.

Podemos observar también la presencia de bóvedas catalanas terradas y enladrilladas con las viguetas de acero. En cuanto a los muros, estos son de tabique, mampostería de piedra y también de concreto armado. Se utilizaron varios tipos de mármoles entre ellos el de Carrara. Algunas de sus puertas y ventanas, fueron hechas en madera de cedro rojo, las cuales fueron talladas a mano.

Fuente: Revista Aventurero

Estilo

El estilo al que pertenece el diseño del Palacio Postal se conoce como ecléctico. Este se basa en una mezcla de varios elementos arquitectónicos de varias épocas y estilos, de los cuales resaltan en este caso detalles del Renacimiento, el Mudéjar, Plateresco y también algunas partes del Gótico.

Algunos de los elementos que podemos considerar como parte del estilo ecléctico son las puertas principales que se encuentran encuadradas por detalles de origen Mudéjar. Mientras que el Gótico y el Plateresco los podemos encontrar en las ventanas con el cerramiento en arco de la parte de la planta baja.

Encontramos también detalles relacionados al Art Decó en la parte de las escaleras para poder darles un inicio o terminación en forma curva.

A sus más de 100 años de haberse construido, el Palacio de Correos ha sufrido remodelaciones hechas a causa de desastres naturales y también del mismo paso del tiempo. Sin embargo, nosotros aún podemos apreciarlo casi en su forma original gracias a trabajos llevados a cabo de 1996 al año 2000 por el arquitecto Juan Urquiaga Blanco y también por el Doctor Ricardo Núñez, quienes se encargaron de hacer un trabajo de investigación complejo para poder restaurar el edificio de forma en que no se modificaran sus características originales.

¿Quien escribió este artículo?

Naomi Santa Olalla

Arquitecta y diseñadora de interiores.
Me gusta escribir y leer artículos relacionados con proyectos arquitectónicos y también conocer su solución en cuanto al interiorismo.


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