Análisis The Shard

Uno de los edificios más icónicos del mundo se presenta como uno de los más completos y sostenibles de la arquitectura moderna. The Shard es una de las obras arquitectónicas que más ha dado de qué hablar en los últimos años.

En este artículo conoceremos más sobre esta joya de la arquitectura…

Historia

The Shard es una famosa creación del arquitecto Renzo Piano. También es conocida como London Bridge Tower o simplemente The Shard, con un presupuesto de 714 millones de euros y una altura impresionante de 310 metros, se ha presentado como el edificio más alto de Europa al momento de su finalización.

Esta construcción, se encuentra dentro del ambicioso proyecto del London Bridge Quarter, el rascacielos responde a la iniciativa de la Alcaldía de Londres para fomentar el desarrollo de nuevos centros de transporte. Estos están destinados a aliviar la abrumadora demanda de los sistemas de transporte público en la actualidad. Acompañando al Shard, otro componente esencial del proyecto es The Place, el cual es un moderno centro de negocios también desarrollado por el mismo equipo.

El proyecto abarca la remodelación de la explanada de la estación de tren y la estación de autobuses. En este proceso, se retiró la cubierta existente para dar paso a una nueva estructura de cristal, y los locales comerciales fueron reubicados estratégicamente para facilitar conexiones visuales entre la estación de tren, la de autobuses y la parada de taxis. Este enfoque integral busca optimizar la eficiencia y la conectividad en la infraestructura de transporte de la zona.

Antecedentes

Este edificio de usos mixtos se encuentra estratégicamente ubicado junto a la Estación London Bridge, en la orilla sur del río Támesis. Dicha estación, la cual integra servicios de tren, autobús y metro, destaca como una de las más transitadas de Londres, Inglaterra, atendiendo diariamente a una impresionante cantidad de 200,000 viajeros.

El terreno que ahora ocupa el Edificio Shard London Bridge fue previamente ocupado por las Southwark Towers, las cuales fueron demolidas en 2006. Este proyecto representa no solo un nuevo horizonte arquitectónico, sino también una respuesta innovadora y funcional en una ubicación crucial para el transporte público de la ciudad.

Concepto de diseño


El arquitecto Renzo Piano concibió el diseño del Edificio Shard London Bridge como un reflejo dinámico del ritmo de vida y la vitalidad de la ciudad de Londres. Las fachadas de vidrio del edificio capturan la esencia de la ciudad al reflejar las estaciones del año y las variaciones climáticas a través de una rica paleta de colores. En palabras de Piano, «la forma de la torre fue determinada por su importancia en el skyline de la ciudad; después de la lluvia, será azul, mientras que en el atardecer se volverá más cálida y rojiza». La visión detrás del diseño es convertir el edificio en una «ciudad vertical con múltiples funciones», vibrante y activa las 24 horas del día.

Renzo Piano se inspiró en las torres de las iglesias que han dominado el horizonte de Londres durante siglos para dar forma al diseño arquitectónico. La influencia de las torres de iglesias se refleja en la estructura del edificio, que se estrecha a medida que asciende, culminando en una forma aguja, reminiscente de algunos edificios del siglo XVIII. La inspiración de Piano también se extiende a una obra específica del pintor Canaletto del siglo XVIII, llamada «The Thames and the City», la cual también influyó en la forma y el perfil del Edificio Shard London Bridge.

Construcción

La construcción del Edificio Shard dio inicio en el mes de febrero del 2009, este movimiento fue iniciado por la demolición de la New London Bridge House, una estructura que formaba parte del proyecto global. En su lugar, se erigiría el London Bridge Place, un desarrollo que complementaría al Shard. Los primeros movimientos, que incluyeron la ubicación de vigas, comenzaron en abril de 2009. Para levantar la estructura, se emplearon cinco grúas, cuatro de las cuales «saltaban» con la torre a medida que esta ganaba altura. A fines de octubre de 2009, el armazón estructural comenzó a tomar forma, y se inició el vertido de hormigón en la parte norte para crear el próximo nivel donde se instalaría la grúa.

En marzo de 2010, el núcleo de hormigón aumentó de manera constante, aproximadamente 3 metros diarios, alcanzando el piso 33 a mediados de junio. El primer panel de vidrio se instaló en mayo de 2010. En julio de 2010, el núcleo tuvo que parar su ascenso después de llegar al piso 38 y fue reconfigurado para la siguiente fase de la construcción. A mediados de noviembre de 2010, el tercer núcleo alcanzó la planta 68, aproximadamente 235 metros de altura, con las vigas de planta llegando al piso 40 y la fachada cubriendo una tercera parte de la construcción. A finales de noviembre, superó los 235 metros, convirtiéndose así en el edificio más alto de Gran Bretaña.

Últimos detalles

En 2011, el núcleo de hormigón del Shard alcanzó el piso 72, situándose a una altura de 245 metros. La instalación de pantallas hidráulicas, destinadas a formar los pisos de concreto del hotel y la sección de apartamentos, comenzó en enero de 2011 y se elevó hasta el piso 69. El 25 de enero de 2011, las bombas de concreto comenzaron a colocar la mezcla en el suelo de la planta 41. El revestimiento de la estructura también avanzó, envolviendo más de la mitad del edificio en agosto. Se continuó colocando en los pisos y a mediados de agosto, se retiró la caja de machos del núcleo. Hacia finales de septiembre, la estructura de acero se acercaba a la altura del núcleo completo, casi llegando a los 244 metros.

El 24 de septiembre, la última grúa, la más alta construida en Gran Bretaña hasta ese momento, fue la responsable de instalar la aguja superior de la torre, una pieza prefabricada y preensamblada en base a modelos 3D. Con este hito, el Shard se convirtió en el edificio más alto de la Unión Europea, superando a la Torre del Commerzbank en Frankfurt, Alemania. El Shard fue completado el 30 de marzo de 2012, con la colocación de su última aguja de 66 metros de alto y 500 toneladas. La altura final del edificio fue de 310 metros, aunque algunas fuentes mencionan 308,50 metros. Desde el inicio de su construcción en 2009, aproximadamente 1300 personas contribuyeron para que estuviera terminado a tiempo para los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

Distribución

El Shard tuvo en cuenta la accesibilidad del público, permitiendo que un edificio tan significativo para la ciudad fuera prácticamente libre para todo el mundo. La entrada remodelada a la estación London Bridge en el nivel del vestíbulo conduce a una plaza pública que alberga cafeterías, restaurantes, un gimnasio y un Centro de Aprendizaje destacado. La incorporación de este centro refleja el reconocimiento de que el Shard London Bridge no solo sería un centro de negocios, sino también un punto focal para la comunidad local.

La forma delgada y piramidal del edificio se adapta a los diversos usos planificados en sus 56,000 metros cuadrados distribuidos en 72 plantas abiertas al público. En la parte inferior se encuentran amplias plantas dedicadas a oficinas, seguidas por áreas públicas en el centro, un hotel de 195 habitaciones y varios restaurantes en la parte superior.

Desde los pisos 26 hasta la plaza, el edificio alberga oficinas, seguidas por un espacio público de tres plantas a nivel medio, el cual estuvo diseñado para ofrecer vistas espectaculares de Londres, así como áreas para actividades de ocio, espectáculos y exposiciones, además de bares y restaurantes.

Entre los niveles 37 y 51, se encuentra el Shangri-La Hotel, un hotel de cinco estrellas con 195 habitaciones. Los departamentos residenciales ocupan los niveles 52 a 63, algunos abarcando toda la planta. En las últimas plantas abiertas al público, entre los niveles 68 y 72, se ubica un mirador a 240 metros sobre el nivel de la calle, ofreciendo vistas de hasta 50 kilómetros en un día despejado.

Estructura

El diseño de The Shard incorpora espacios entre los cristales de la doble fachada, conocidos como «fracturas», los cuales cumplen funciones diversas. Estos espacios fueron pensados como salas de reuniones o áreas de ruptura en las oficinas y como jardines de invierno en los pisos residenciales. Las fracturas están abiertas al viento, permiten la entrada de luz natural y ventilación, y proporcionan una conexión vital con el entorno exterior, un aspecto a menudo ausente en edificios completamente cerrados.

El elemento estructural central del edificio es el núcleo de hormigón, ubicado en el centro y que alberga los principales elevadores de servicio, ascensores y escaleras de escape. Este núcleo soporta todas las cargas laterales y de torsión a las que está sometido el edificio. Además, contiene sistemas principales, pasajes de cables eléctricos, cañerías de agua y armarios con materiales de mantenimiento. La cimentación se sumerge 50 metros en el terreno, y los constructores tuvieron que trabajar a través de las bases del edificio anterior, con huecos de escaleras abandonadas, rejillas de ventilación y ejes del metro de Londres, manteniendo las vibraciones de las obras al mínimo en una ciudad que nunca dejó de funcionar.

En la base del edificio, se utilizó concreto armado, y los niveles de oficinas presentan marcos estructurales de acero para maximizar el espacio sin columnas. En las habitaciones del hotel y las zonas residenciales, las placas de piso se forman con concreto postensado, una tecnología eficiente que utiliza tendones de acero tensados para superar la debilidad del concreto en tensión. El concreto también ayuda a absorber el ruido. En los niveles superiores, la construcción es de acero e incorpora el sistema de «armadura sombrero», que une las columnas del perímetro del edificio como si fuera una cuerda atando la parte superior de una carpa.

Logros

El proyecto significativo se destacó por haber tenido diversos logros, entre los que podemos mencionar los siguientes:

Construcción descendente
Esta técnica, utilizada por primera vez en el mundo, permitió la construcción de los primeros 23 pisos del núcleo de concreto de 72 pisos y gran parte de la torre circundante antes de completar la excavación del sótano. Esta innovación ahorró bastante tiempo, para ser exactos, cuatro meses en las complejas programaciones de construcción.

Uso innovador de materiales

La torre consta de tres estructuras separadas: un marco de acero para los primeros 40 pisos, un marco pos tensado de concreto hasta el piso 72 y luego una flecha de acero para completar la forma hasta el equivalente a un piso 95. El uso de concreto en el centro del edificio proporcionó varios beneficios, como amortiguación en los niveles superiores para minimizar la aceleración lateral y controlar el movimiento de la torre en el viento. Además, eliminó la necesidad de un amortiguador de masa y permitió agregar dos pisos a la altura total del edificio.

Prefabricación y preensamblaje de las flechas de acero

Las flechas de acero, cada una pesando 500 toneladas y midiendo 66 metros, fueron prefabricadas y preensambladas antes de su instalación. Esta técnica minimizó los riesgos asociados con trabajar a tales alturas y facilitó la construcción eficiente de la estructura.

Materiales

El Shard, también conocido como «La Esquirla», es un edificio que combina elementos de concreto, acero y vidrio. La estructura principal del Shard utiliza hormigón, acero y vidrio. Estos materiales se combinan para crear una estructura sólida y distintiva.

La parte superior del edificio, que se asemeja a una pirámide, tiene una base cuadrada de acero que pesa 500 toneladas. Esta base cuadrada agrega estabilidad y soporte a la estructura, lo cual es muy bueno para las dimensiones con las que cuenta. La altura de la pirámide en la parte superior equivale a 15 pisos, los últimos 15 del edificio. El diseño piramidal y afilado contribuye a la distintiva silueta del Shard en el horizonte de Londres.

La pirámide está realizada con 800 piezas de acero, lo que demuestra la complejidad y la precisión en la construcción de esta característica arquitectónica.

Fachadas

Ocho elementos de vidrio, conocidos como «esquirlas», tuvieron que ser colocados dentro del proyecto para la configuración y la estética de la torre. La inmensa fachada doble y ventilada, que abarca 36,000 metros cuadrados, emplea cristales con bajo contenido de hierro y cuenta con un mecanismo de rodillo ciego para garantizar protección solar. En la revestimiento de las fachadas, se instalaron un total de 11,000 placas de cristal.

Dentro de este conjunto, muchas de estas placas se han diseñado con tecnología fotovoltaica, estratégicamente colocadas en la inclinada cubierta, perfectamente orientada al sol. Esto no solo contribuye a la estética general sino que también crea una extensa superficie de generación de energía renovable. Adicionalmente, las «fracturas» entre los fragmentos de cristal, abiertas al viento, desempeñan un papel esencial al proporcionar ventilación natural para los jardines de invierno asociados.

En cuanto a los suelos, se utilizaron combinaciones de planchas hidráulicas y concreto. Con ello se diseñó una base sólida y estéticamente coherente con la visión global del diseño arquitectónico.

En lo que respecta a la movilidad vertical, un total de 44 ascensores, que incluyen tanto individuales como de doble plataforma, cumplen funciones bastante importantes al conectar diversas entradas desde la calle y desde el nivel del vestíbulo en la estación. Esta extensa red de ascensores no solo sirve para la comodidad de los usuarios sino que también se integra de manera eficiente en la funcionalidad y accesibilidad del edificio.

Retos

Se planteó la necesidad de encontrar una solución técnica precisa para asegurar el rendimiento óptimo de la fachada en relación con el control de la luz y la gestión térmica. Como respuesta, se ideó una fachada de doble piel con sistemas de ventilación natural y persianas internas que se ajustan automáticamente ante cambios en los niveles de iluminación.

Como parte integral del proyecto, se llevó a cabo una revitalización de una sección de la explanada de la estación London Bridge. En este contexto, The Shard no solo emerge como un hito arquitectónico sino que también ha desempeñado un papel fundamental en el impulso de la regeneración del área circundante, ahora reconocida como London Bridge Quarter.

Sostenibilidad

Durante la concepción de la estructura, se priorizó el respeto al medio ambiente como uno de los objetivos fundamentales. Un 95% de los materiales que fueron usados en la construcción son reciclados, y la extensa fachada acristalada, que envuelve completamente el edificio, está compuesta por placas fotovoltaicas. Este enfoque no solo contribuye a la sostenibilidad, sino que también reduce las emisiones asociadas al consumo energético al aprovechar la energía solar para abastecer las instalaciones. La cima de la torre, que se conforma por unas 15 plantas inaccesibles, permanece abierta para permitir que el imponente rascacielos pueda disipar el calor generado en su interior.

El proyecto de The Shard va más allá de una simple creación de un rascacielos icónico. Los responsables del proyecto aspiraban a revitalizar la zona de London Bridge, una de las estaciones de tren más concurridas de la ciudad. La entrada fue renovada y alberga ahora una galería comercial gestionada por el edificio, con aproximadamente diez tiendas.

Además, The Shard no está solo en London Bridge. Junto a él, se encuentra su «hermano menor», el News Corporation Building, también conocido como el Baby Shard, que se conforma de 17 plantas.

¿Quien escribió este artículo?

Naomi Santa Olalla

Arquitecta y diseñadora de interiores.
Me gusta escribir y leer artículos relacionados con proyectos arquitectónicos y también conocer su solución en cuanto al interiorismo.


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