Análisis del Museo Guggenheim de Nueva York

Una de las obras más importantes de Nueva York es el Museo Guggenheim. Cada año es una de las edificaciones más visitadas por personas de todo el mundo.

En este artículo conoceremos más sobre esta obra arquitectónica…

Historia

El Museo Guggenheim de Nueva York o simplemente el Museo Guggenheim, es una de las primeras construcciones llevadas a cabo por la Fundación Solomon R. Guggenheim, dedicadas al arte moderno. Este museo fue construido por el arquitecto Frank Lloyd Wright ubicado actualmente en Upper East Side de Nueva York.

En sus inicios, el edificio llevaba el nombre de Museo de pintura no-objetiva. Este fue construido principalmente para poder albergar piezas de arte vanguardista y también, de arte moderno. Entre los autores de varias piezas que han estado en el museo destacan Kandinsky y Mondrian.

El el año de 1959, el museo tuvo que ser movido de un espacio rentado a donde se localiza actualmente. Es conocido por ser una de las edificaciones más representativas del siglo XX en la arquitectura mundial. El edificio en forma de cilindro diseñado por Wright, es más angosto de la base y va aumentando su tamaño hasta llegar al techo.

Frank Lloyd Wright fue nombrado por la baronesa Hilla von Rebay como el arquitecto indicado para llevar a cabo este proyecto ya que el dueño de la fundación, Solomon, no sabía a quién escoger para esta gran obra arquitectónica. Es por eso que Rebay, nombra a Wright ya que era uno de los arquitectos más célebres de la época.

Antecedentes

El proyecto no fue tan sencillo de llevar a cabo ya que se vio envuelto en varios desacuerdos por parte del arquitecto, el cliente y la ciudad en sí. Esto se debió ya que el contraste de las formas de Wright no era similar a las de la ciudad en ese entonces. Después de varios trabajos de diseño y construcción, a los administradores y director del museo se les fue entregada una carta en la que mencionaban que los muros de forma inclinada y una rampa, no eran funcionales para una exposición de pinturas.

Después de todas estas críticas, el dueño de la fundación Guggenheim, apoyó la idea de que el museo tuviera forma de una espiral ascendente. Él, apoyó las ideas de Wright hasta el día de su muerte en el año 1949.

Entre los años de 1943 y 1956, la construcción tuvo numerosos retrasos debido a los cambios del reglamento constructivo y cambios al programa del museo en sí. También tuvo mucho que ver el aumento de costos en los materiales de construcción.

La construcción final del museo, no pudo ser vista ni por Guggenheim, ni por el arquitecto Wright ya que ambos fallecieron antes de verla terminada. En el año que fallece el arquitecto Wright, en abril de 1959 estaba ya casi acabado, sólo hacían falta detalles finales. Seis meses después de este suceso, el museo al fin abriría sus puertas de manera oficial.

El museo ha sufrido varias renovaciones y expansiones. En el año 1992 fue diseñada y añadida una torre la cual también forma parte del museo en la actualidad.

Restauraciones

Durante este tiempo, se han llevado a cabo algunas restauraciones que le han servido al edificio para que pueda seguir de pie hasta nuestros días. Uno de los casos más sonados, fue que en el año 2006, las personas que visitaban el museo tenían que pasar debajo de andamios que estaban colocados para llevar a cabo parte de la restauración del edificio. Aunque ha sido una de las obras más famosas de Wright, muchas personas afirman que desde su construcción, el edificio ha tenido muchas grietas superficiales, es por eso que se ha trabajado arduamente incluso con expertos estructurales para que la estructura pueda seguir de pie por muchos años más.

Se han llevado a cabo análisis de la estructura para conocer las mejores maneras de reconstruir y darle mantenimiento al edificio, en especial, por su forma. Esta restauración, la cual comenzó en el año 2006, fue terminada en el 2008.

Características

Una de las ideas principales del arquitecto Frank Lloyd Wright era crear una especie de espiral que no fuera interrumpida con cualquier otro volumen. Esto tenía como objetivo, que dentro del museo se pudieran apreciar todas las obras de arte de forma continua. Wright tuvo que proponer una especie de rampa que va subiendo de forma ordenada que gira alrededor de un espacio muy iluminado por una cúpula de cristal.

Esta solución ha sido una de las mejores en cuanto a problemáticas de diseño, ya que el arquitecto tomó en cuenta el acceso a todas las partes del museo para que fueran aptos para cualquier persona, incluso si lo visitan en silla de ruedas. Es así como esta pendiente, hace que los visitantes vayan disfrutando de su recorrido durante su visita al museo.

La cúpula que se encuentra justo al centro de la construcción hace que sea un espacio muy iluminado. Esto le da más carácter al diseño. Se compone de unas arquitrabes, las cuales están hechas en forma de arco que se incluyen dentro de la composición arquitectónica.

En los primeras propuestas de diseño del arquitecto Frank Lloyd Wright, se presentaba una cúpula de dimensiones más grandes. Esto sería logrado con una fuerte estructura hecha de acero. Pero, a las autoridades de la ciudad no les gustó tanto la idea ya que parecía ser insegura a largo plazo, no creían que fuera a resistir es por eso que el arquitecto fue obligado a reducir sus dimensiones y a colocarle vigas hechas de concreto armado en la estructura que la compone.

Concepto de diseño

El diseño del edificio ha hecho que sea contemplado hasta nuestros días como una verdadera obra de arte. Es por eso que las personas al visitar el museo, no solamente se sorprenden con las obras de arte que se encuentran dentro, si no también con el edificio en sí ya que las formas que lo componen no son muy comunes en la ciudad de Nueva York.

El edificio parece componerse de un listón blanco que está siendo enrollado, dando como resultado una forma de cilindro que de un lado está más estrecho que del otro. Es así como los interiores, forman un espiral también haciendo que los visitantes se sientan dentro de un paseo por toda la construcción y realmente disfruten de su recorrido.

El concepto de diseño se inspira en las formas de los antiguas construcciones babilónicas piramidales, los «zigurats», en este caso, invertido.

Como ya sabemos, desde el inicio de la planeación del proyecto, le han llovido infinidad de críticas a la construcción. Una de ellas es que la misma forma que tiene el diseño del museo, opaca totalmente a las obras de arte que se exhiben dentro de él. Muchas personas simplemente van a observarlo desde afuera ya que les llama más la atención apreciar la obra arquitectónica que las pinturas y esculturas que se encuentran en el museo.

Esta característica, la podemos ver reflejada en otras obras arquitectónicas, de grandes maestros a lo largo del mundo. Tal es el caso de Frank O. Gehry con el Museo Guggenheim de Bilbao.

Construcción

El diseño del Museo Guggenheim y sobre todo, su proceso constructivo, tuvieron que tomar en cuenta el uso de nuevas tecnologías constructivas que ayudarían a solucionar los proyectos de edificaciones posteriores a este en la ciudad.

En este museo, se tuvo que implementar el uso de tres tipos de concreto. Uno de ellos fue el concreto reforzado que servía como material aligerado para la superestructura, el concreto aligerado usado en las rampas y pisos. También optaron por el uso de concreto acompañado de piedra para utilizarlo en las paredes interiores del edificio.

Una de las partes más interesantes para la construcción fue la forma curva del mismo edificio. Para lograrla, se necesitó usar un encofrado de madera y metal especial para la forma del diseño. Sobre este metal, fue que se vació el concreto empleado en los muros. Las losas que lo conforman, tienen una longitud de casi 30 metros con algunos voladizos hasta de 8 metros.

La rampa principal, se tuvo que anclar de una viga de 30 centímetros de espesor, esta misma, tiene un volado de 4.40 metros hacia el espacio principal del museo.

Ampliación

En el año de 1992, se tuvo que llevar a cabo una ampliación para el Museo de Guggenheim. Este proyecto, estuvo al mando de Gwathmey Siegel & Associates.

Esta no era una tarea que quisiera realizar cualquier arquitecto, ya que muchos han pensado que el hacer una ampliación en una de las construcciones más famosas de Nueva York es una responsabilidad muy grande. Es por eso que Siegel, tuvo que pensar muy bien cómo llevar a cabo este proyecto, el objetivo era no saturar el espacio para que el protagonismo lo siguieran teniendo los volúmenes diseñados por el arquitecto Frank Lloyd Wright.

Esta ampliación contó con un bloque de apariencia muy simple. Cuenta con muy pocos vanos que funcionan como ventanas. Esta parte contiene aproximadamente 4700 metros cuadrados de área para exhibiciones y 1400 metros cuadrados de área para oficinas. Esto da como resultado que el edificio diseñado por el arquitecto Wright, sea exclusivo para albergar las áreas de las galerías. Ambos volúmenes se conectan con una pared de cristal.

Espacios

El diseño del Museo Guggengheim, destaca del resto de los edificios diseñados de la ciudad de Nueva York. Esto es resultado de su forma tan peculiar, es resultado de la combinación de óvalos, arcos, círculos y cuadrados. El diseño refleja en gran medida el concepto arquitectónico del arquitecto Frank Lloyd Wright en sus diseños, ya que él se inspiraba en la arquitectura orgánica.

La visita de los espacios, inicia desde los elevadores que van llevando a los visitantes a un paseo donde las obras de arte, se encuentran colocadas a lo largo de esta espiral sumamente iluminada. Cabe señalar que el espacio parece ser iluminado casi al 100% por luz natural, por la cúpula que lo compone pero no es así, ya que las obras de arte necesitan tener iluminación directa para que puedan ser apreciadas de forma correcta.

Objetivo

Uno de los objetivos del arquitecto Frank Lloyd Wright y también del dueño de la fundación era lograr que los elevadores dirigieran a los visitantes del museo a la parte más alta de la construcción. Esto sucede de una forma tan sutil que hace que los visitantes vayan pudiendo observar cada una de las obras que se están exponiendo en el museo a través de los diferentes niveles que conforman la estructura. Estos son separados por unos espacios muy pequeños que son casi invisibles durante el recorrido.

Wright tenía en mente crear una especia de paseo por todo el edificio, eso es algo que sin duda, ha logrado con este proyecto que ha fascinado a muchísimas personas a lo largo del mundo.

El recorrido que logra el arquitecto con el diseño de la rampa de su construcción, hace que las visitas al museo sean más interactivas con los usuarios ya que durante toda su estancia, estarán disfrutando de las obras de arte y sobre todo, también de la arquitectura de cada uno de los espacios.

Recorrido dentro del museo

Como mencionamos, una de las partes más importantes del museo es el mismo recorrido que se logra a través de cada uno de los espacios diseñados por el arquitecto Wright. Es por eso que si nos detenemos a observar simplemente el centro del espiral, podemos darnos cuenta de lo impresionante que es esta joya arquitectónica.

El diseño del edificio y de la rampa, recuerda mucho al aspecto en espiral de los caracoles. Esto nos permite poder observar el objeto arquitectónico y también cada uno de los niveles que componen el museo, junto con sus obras de arte.

Siendo observadores, podemos notar el juego que tienen las formas geométricas que componen la edificación. Varias están colocadas de una forma sutil. Entre las figuras que más predominan, podemos encontrar círculos, cuadrados, triángulos, arcos, óvalos, incluso en las columnas.

El recorrido que podemos realizar en este museo hace de inmediato que se cumpla uno de los propósitos principales de un museo, el fomentar la reflexión y disfrutar del arte que nos presentan en cada una de sus salas. Es por eso que el significado del arte, está muy bien manejado en este museo, ya que el mismo objeto arquitectónico forma parte de estas obras de arte.

La vista que se tiene dentro del espacio arquitectónico es impresionante, ya que las salas de exhibición semi abiertas, hacen que las personas al momento de estar en el lugar, tengan vistas panorámicas de la construcción y de las obras de arte también. Esto puede ser visto desde cualquier punto del pasillo.

Otra de las partes que más llaman la atención, es la parte de la planta baja en la cual se encuentra un pequeño estanque. Sin duda, todos los espacios del museo, han sido pensados con mucho cuidado para que las personas los disfruten al máximo.

Materiales

Sin duda los materiales, dentro de cualquier obra arquitectónica son sumamente importantes. En el caso de esta estructura, el material principal es el concreto armado. Debido a su forma curveada, se tuvo que buscar un material que pudiera ser moldeado de esta forma para dar el efecto deseado.

Los muros interiores, se recubren con una pintura de color blanco. Esto hace que las obras de arte destaquen y resalten de los muros.

El exterior del edificio, también está pintado de color blanco. Estando en una ciudad con tanto movimiento, es necesario que le den mantenimiento a la pintura de la fachada con regularidad. Es por eso que entre los años 2005 y 2008 se tuvieron que eliminar 11 capas de pintura anteriormente colocadas. Esto fue con el objetivo de que pudiera volverse a pintar y que esto garantizara también la adherencia de la nueva pintura.

Otros de los materiales que fueron usados en la construcción de la obra, fueron el acero y el cristal en la parte de la cúpula que es la responsable de la iluminación interior de forma natural.

El Guggenheim en la actualidad

El Museo Guggenheim, ha sido una de las verdaderas joyas arquitectónicas para el mundo. Es por eso que hasta nuestros días, la forma del edificio no pierde su personalidad ya que es uno de los diseños que nunca pasarán de moda en el mundo de la arquitectura. Es un diseño atemporal, que va a seguir estando presente por muchos años más. Este museo, es uno de los edificios más importantes en la carrera profesional del arquitecto que, a pesar de no poderlo haber visto terminado, estaba seguro de lo que había diseñado.

Sin duda, uno de los puntos más fuertes de la arquitectura de Wright es que él hacía que las visitas a sus obras arquitectónicas se sintieran como un paseo en el cual, tú puedes darle la perspectiva que quieras ya que cada espacio está pensado para generar emociones y hacer de ellas un recuerdo inolvidable.

Hoy en día, nos podemos ayudar de varias herramientas para realizar incluso una visita virtual con Google Arts & Culture. Así podremos apreciar, la obra arquitectónica del arquitecto Frank Lloyd Wright y también las obras de arte del museo.


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Equipo COARINS

Somos COARINS, una cooperativa de arquitectos, ingenieros y diseñadores de interiores apasionados por la educación de calidad en el sector de la construcción. Nuestro objetivo es brindar una formación integral y accesible para todos aquellos interesados en el diseño arquitectónico, ingeniería y diseño de interiores.


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