Análisis de la Ópera de Sydney

Una de las más grandes obras arquitectónicas del mundo es la Ópera de Sydney, es por eso que aquí vamos a conocer más sobre esta construcción como algunas de sus características y otros datos…

Historia

Construida entre 1959 y 1973, la Ópera de Sydney ubicada en Australia, es una de las más grandes construcciones de arquitectura en el mundo. Esta obra fue diseñada y construida por el arquitecto Jørn Utzon ganador del Premio Pritzker en el año 2003. También tuvo participación del despacho Ove Arup & Partners los cuales se caracterizan por prestar servicios de diseño, cálculo estructural, entre otros.

La Ópera de Sydney es una de las construcciones más populares de la ciudad donde se encuentra por su peculiar diseño. Cuenta con una altura de 65 metros y 120 metros de ancho. El terreno donde se encuentra cuenta con una dimensión de 1.8 hectáreas. Para llevar este proyecto a cabo, se necesitaron aproximadamente $102, 000, 000 dólares australianos.

Fuente: Viator

El arquitecto de origen danés Jørn Utzon, fue ganador de un concurso internacional para llevar a cabo el diseño y construcción de la Ópera de Sydney la cual dio inicio en 1959. Una de las partes del proyecto que más llamó la atención fue el diseño de la cubierta la cual parecía estar inspirada en las velas de los barcos.

Para la construcción de esta conocida obra arquitectónica, batalló con la estructura al enfrentarse con grandes problemas de ingeniería. Esto hizo que el arquitecto se atrasara un poco con la realización del proyecto. Esta obra, según mencionó el arquitecto al inicio del proyecto, sería terminado en tres años, costando cerca de tres millones de dólares australianos. Pero debido a todos estos contratiempos que se presentaron, fue terminada quince años más tarde, con un total de 102 millones de dólares australianos. Se dice que el arquitecto Utzon, había renunciado al proyecto arquitectónico ya que el sonido del interior no era equivalente a la calidad que tenía el diseño por la parte exterior del edificio.

Antecedentes

El arquitecto Utzon realizó la presentación de su proyecto formalmente en el año 1957. Aquí es donde pudo explicar a detalle todo el proceso y concepto de construcción de la obra de forma muy esquemática. Durante esta presentación realizada para el concurso, llamó la atención de uno de los jueces, el arquitecto Eero Saarinen quien la considero como muy completa y destacada. A pesar de que el concepto que presentó Utzon era solamente un boceto, Joseph Cahill quien era primer ministro en esa época, mandó a realizar dicha construcción dos años más tarde.

Utzon y el ingeniero Ove Arup, tuvieron que realizar varias pruebas para desarrollar un buen diseño que se basara en las secciones de una esfera. Es por eso que optaron por la utilización de bóvedas de crucería las cuales eran prefabricadas. Estas comenzaron a construirse para que la parte del podio fuera terminada en el año 1964. Debido a este proceso y al impacto tan grande que tuvieron las cubiertas de forma visual, el arquitecto en esta fecha aún no tenía bien definido cómo sería el diseño para el interior de la cubierta.

Fuente: Ingeniería y construcción

En 1965 estando al mando un nuevo gobierno liberal, se tuvieron varios problemas ya que no estaban de acuerdo con los diseños ni con el programa arquitectónico y mucho menos con el presupuesto que la obra necesitaba. Debido a los cambios que hubo en cuanto a costos, la obra terminó concluyéndose diez años más tarde, siendo una de las más caras de la historia.

A partir de estas diferencias, el arquitecto Utzon fue sustituido por unos arquitectos seleccionados por el Ministro de Obras Públicas de Nueva Gales. El arquitecto del gobierno Ted Farmer tuvo que realizar la tarea de terminar las paredes de vidrio y también los interiores.

Ubicación

La ópera de Sydney fue construida sobre una península pequeña en Bennelong Point, al sur de la bahía de Sydney, Australia. Se encuentra rodeada por tres de sus lados por el puerto Cove Farm y Sydney Cove, mientras que hacia el interior está por el Jardín Botánico Real.

El sitio fue una muy buena elección por el arquitecto ya que es un lugar que cuenta con muy buena vista y aparte, la obra puede ser vista desde muchos puntos de la ciudad.

Fuente: PMI

La inauguración de la Ópera de Sydney se llevó a cabo en 1973 sin estar presente su arquitecto. Esto fue porque cuando el gobierno dejó de pagarle a Utzon por su trabajo, él tuvo que renunciar como jefe arquitecto de la obra e irse de Australia. No fue hasta el año 1999 que el arquitecto pudo visitar de nuevo su obra ya terminada. En ese mismo año lo llamaron para que se convirtiera en arquitecto de la Ópera de Sydney una vez más y así terminar de llevar a cabo el conjunto de elementos que se habían pensado desde un inicio para la obra.

El arquitecto Utzon mencionó: » Si yo hubiera acabado la obra la habría llevado a través de una sensación de movimiento. El tratamiento del espacio como música, casi no existe hoy en día en la arquitectura».

Concepto de diseño

El proyecto de la Ópera de Sydney se compone de dos elementos que están muy diferenciados a la vista. Se trata de una base sólida y unas cubiertas que parecen ser de aspecto ligero. La base, es todo el edificio ya que en ella se encuentran todos los espacios de servicio. Este lugar está representado como si fuera un zócalo para la cubierta del techo, aunque también ha sido interpretado por varias personas como una mesa donde se «sirven» todos los espectáculos del lugar.

En uno de los planos superiores de forma horizontal, encontramos las gradas para las personas de las dos salas destinadas una para ópera y otra para conciertos. A estas salas, se puede tener acceso desde abajo de las escaleras que se encuentran en esa zona.

Fuente: Arquitectura Viva

Todo el diseño del edificio se compone de varios ángulos los cuales, cuentan con un recubrimiento de piedra de color oscuro. Mientras que la otra parte de la edificación que son las cubiertas, son compuestas por una serie de triángulos en forma de concha. Estas cubiertas debido a su forma, están apoyadas en un vértice y de forma abierta hacia arriba. Son las responsables de cubrir los tres espacios que tenemos en los interiores, las salas de conciertos, de ópera y también el restaurante.

La composición plástica de las cubiertas está totalmente diseñada de esta forma para ser parte opuesta de la parte inferior. En estas cubiertas podemos encontrar curvas de aspecto blanco y brillante que son totalmente lo opuesto de la parte del zócalo recubierto con piedra oscura.

Estas fueron unas de las ideas que el arquitecto Utzon explicó de forma clara y precisa desde la presentación de su proyecto de diseño y que se llevaron a cabo hasta finalizar la obra.

¿Inspiración de la construcción naval?

Mientras se estaba llevando a cabo la construcción del edificio, la ejecución de esta fue sumamente complicada para el arquitecto. Se tenían que tomar varios aspectos para una correcta colocación de cada una de las partes del diseño como el cálculo y el diseño de las piezas a utilizar ya que no fue tan sencillo llevar el modelo pensado a la realidad.

Fuente: Pinterest

El arquitecto mencionaba que la planificación es una de las partes más importantes de cualquier proyecto. Con ella podemos incluir hasta el detalle más pequeño para que todos los proyectos se hagan de una forma adecuada. También hace referencia que el uso de prototipos es importante para encontrar de una forma más cuidadosa y rápida las soluciones del proyecto.

En cuanto a inspiración del proyecto, muchas personas consideran que la Ópera de Sydney está haciendo referencia a los yates de vela que se encuentran en el puerto. Otros más dicen que el diseño de las cubiertas está basado en la abstracción de conchas marinas. Pero el arquitecto menciona que no es así, él se basó en la composición de una naranja ya que si la pelas, te encuentras con estas formas en sus gajos. Aparte de esto, el arquitecto mencionaba que en una parte sí se vio influenciado también por las velas de los barcos ya que su padre era un arquitecto naval y desde chico veía estas formas tan interesantes.

Espacios

En total el edificio diseñado y construido para la Ópera de Sydney cuenta con varios complejos destinados para el teatro, todos estos espacios se encuentran distribuidos en ejes centrales y axiales. Cuenta con más de mil salas de las cuales, la mayoría están destinadas para estudios de música y tienen capacidad para aproximadamente 5, 000 personas sentadas.

Como ya mencionamos, el proyecto se dividió por etapas para realizar su construcción. En la primera de ellas se llevó a cabo la construcción del podio, en la segunda se realizaron las cubiertas en forma de concha y en la tercera y última, se llevó a cabo todo lo relacionado con los interiores y ventanas de la estructura.

Fuente. El Acarigueño

Durante el tiempo en el que fue llevada a cabo la construcción de la Ópera de Sydney, Utzon mencionó que no había terminado los diseños para la estructura del edificio. Pese a esto, el gobierno decidió continuar con la construcción. En este periodo de tiempo, el cliente para el que estaban construyendo la Ópera de Sydney, cambió algunas partes del programa arquitectónico. Uno de estos cambios fue que en lugar de tener dos teatros como se planteó al inicio, ahora serían cinco.

Debido al cambio del programa, los diseños de las áreas y también las plantas arquitectónicas, tuvieron que ser modificadas estando en plena construcción. Al final, se pudieron edificar tres volúmenes principales sobre el podio, la sala de conciertos, el restaurante y finalmente, el teatro de la ópera.

Distribución

La Ópera de Sydney hoy en día cuenta con sus cinco teatros, cinco estudios de ensayos, dos salas principales, seis bares, cuatro restaurantes y varias tiendas de recuerdos para las personas que lo visiten. Los teatros cuentan con espacios como la Sala de Conciertos para más de 2, 600 personas, el órgano de la Casa de la Ópera de Sydney y otro órgano mecánico con 10, 000 tubos que es el más grande del mundo.

El Teatro de Ópera se compone de casi 1, 500 asientos y también es usado por la Compañía Australiana de Ballet. El Teatro Dramático cuenta con 544 asientos, la Sala de Música con 398 asientos y el Studio Theatre con 364 lugares.

Fuente: minube

Cada uno de los elementos que se tuvieron que tomar en cuenta para el diseño del edificio, se hicieron de ese modo para que las personas se sintieran cómodas y bienvenidas en su estancia dentro de la Ópera de Sydney. Algunos de estos aspectos fueron la situación del edificio, la escalera amplia de varios metros de ancho, los diferentes puntos de vista, entre otros. En los bocetos que presentó el arquitecto Utzon, se puede observar cómo el podio estaba pensado desde un inicio para ser parte de toda la estructura en general.

Estructura

La construcción de la Ópera de Sydney se llevó a cabo con una estructura aligerada que estaba pensada desde un inicio para que tuviera la forma de una bóveda geométrica. Las bóvedas fueron diseñadas, desde la planeación del proyecto, para ser una especie de parábolas las cuales debían estar apoyadas en una estructura prefabricada. De este modo, se tuvo que encontrar la forma de construirlas de una forma no tan costosa, es por eso que se opto que fueran prefabricadas. En cambio, si se hubiera elegido el uso del encofrado, el costo de la obra se hubiera elevado aún más del esperado.

Para llegar a la solución de la forma para las cáscaras de la cubierta, se tuvieron que realizar experimentos y mucho trabajo durante casi seis años. Entre las opciones que encontraron para poder construirlas estaban las parábolas, elipsoides e incluso costillas circulares. De este modo, se pudo llegar a la mejor opción que fue la que utilizaron al final para llevar a cabo su construcción.

Pero, el trabajo para poder construirlas fue mucho más complejo que solamente elegir el material y la forma. Para el diseño de las cáscaras se tuvo que hacer uso de una de las aplicaciones más novedosas en esa época en las computadoras para ayudarse en el análisis estructural ya que tenían que comprender el sistema de fuerzas que era muy complejo.

El proceso de construcción de la Ópera de Sydney, fue muy interesante. Durante este se tuvieron que utilizar varias técnicas para llegar a una buena solución al problema de diseño.

Este proceso lo podremos observar con algunas de las fotografías tomadas en la época en la que fue realizada la construcción.

Fuente: WikiArquitectura

Solución final

Las cáscaras para la cubierta fue de las cosas más tardadas del proyecto. A mediados del año 1961, el arduo trabajo que realizó el equipo de diseño del proyecto encontró al fin una solución óptima para su construcción. Todos los gajos o cáscaras de la cubierta, tendrían que ser basadas en las secciones de una esfera, de este modo se podrían construir sin problema alguno. Finalmente, esta fue la forma que decidieron para la construcción de la cubierta. La esfera al ser un elemento de tres dimensiones se podría conseguir un efecto como de abanico el cual sería más fácil de trabajar para los constructores.

Es así como esta idea final, ayudó a que se ahorrara muchísimo dinero para evitar el uso del encofrado.

Pero para poder comprobar el buen funcionamiento de este sistema, los ingenieros encargados del proyecto, tuvieron que hacer varias pruebas en el lugar de la construcción y asegurarse de que ese fuera el indicado.

Fuente: Pinterest

Materiales utilizados

En la construcción de la obra, se utilizaron materiales como el concreto armado, también se eligió el uso de vidrio polarizado con armazones de acero para las fachadas.

Para los acabados de las cubiertas del teatro, fue necesario usar más de mil azulejos de color blanco y crema con acabados brillantes y mate. Mientras que los interiores del edificio, están recubiertos con granito rosa y madera.

Algunas partes de las cubiertas del techo, pesan cerca de 15 toneladas. El vidrio que se usó también para las fachadas tuvo que ser elegido cuidadosamente para poder ser cortado en el lugar de la obra. Se optó al final por usar vidrio laminado de 12mm de acabado transparente y 6mm más de vidrio polarizado de colores bronce. El vidrio polarizado se eligió de estos colores para evitar que se vieran verdosos, además de que el color ayudaría a tener una mejor protección de la luz del sol.

Fuente: Conexiones 365

En estas imágenes podemos observar que el vidrio y las cubiertas en forma de gajos, son lo que hace que el edificio sea fácilmente diferenciado del resto.

Aparte gracias a la forma del diseño se ha hecho un ícono no solo de la ciudad, sino del mundo entero, siendo una de las construcciones más famosas del siglo pasado y que aún podemos visitar en la actualidad para disfrutar de la música y sobre todo, de la arquitectura.

¿Quien escribió este artículo?

Naomi Santa Olalla

Arquitecta y diseñadora de interiores.
Me gusta escribir y leer artículos relacionados con proyectos arquitectónicos y también conocer su solución en cuanto al interiorismo.


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